Al cierre de 2020 la deuda pública podría superar el 90% del PIB.

Por El Salvador

Cuando 2020 finalice, la deuda de El Salvador habrá superado el 90% del Producto Interno Bruto (PIB) según confirmó ayer el ministro de Hacienda, Nelson Fuentes. Actualmente la deuda total ronda entre el 70 y 73% del PIB.

Eso significa que en menos de un año y debido a la pandemia, el país habrá aumentado su endeudamiento en 20%, o lo que traducido en dinero significarían más de US$5,400 millones si se toma como base que el PIB salvadoreño ronda los US$27,000 millones.

A medida que los organismos internacionales vayan desembolsando los préstamos que el Gobierno ha conseguido en los últimos meses para contener la propagación del coronavirus, estos montos se sumarán a la deuda que ya tiene acumulada el país.

Según los datos del Banco Central de Reserva, a abril de este año la deuda total acumulada asciende a US$21,267 millones, una cifra nunca antes alcanzada en el país.

Una de sus cuentas, la de las Letras del Tesoro o conocida también como Letes, ya superó los US$1,487 millones, una cifra con la que ya alcanzó el límite de endeudamiento solo con ese instrumento.

Esta elevada deuda, acumulada a lo largo de los últimos años, ha sido una de las peores cartas de presentación del país frente a los inversionistas extranjeros pues El Salvador es el cuarto país de Latinoamérica con la calificación de riesgo más alta.

Hace un mes el indicador de riesgo EMBI elaborado por la firma J. P Morgan Chase reportaba un spread (diferencial del precio de los bonos con respecto a los de Estados Unidos) de más de 1050 puntos básicos.

El ministro de Hacienda, Nelson Fuentes, dijo sin embargo, que en los últimos días este diferencial se ha reducido a 850 puntos básicos por vaivenes en los mercados emergentes.

Así mismo, en el mercado local, el interés de emisiones como las Letes han bajado de 9.5 % a 7.5%, lo que a su juicio, significa una mayor confianza.

Hasta la fecha el Gobierno ha conseguido US$1.600 millones con organismos multilaterales y otros $400 millones más se encuentran en negociación.

El Gobierno espera que el resto de los US$3,000 millones que ha solicitado desde el inicio de la pandemia se puedan buscar a través de títulos valores.

“El resto que no podamos conseguir con los organismos internacionales seguramente lo vamos a ir a buscar con el mercado internacional”, dijo Fuentes. Pero para esto necesita que el nivel de riesgo país sea favorable.

En la Asamblea Legislativa, que es donde se tienen que ratificar estos préstamos, los diputados tienen sus reservas sobre este dinero, sobre todo porque el Ejecutivo no ha querido dar detalles del uso de los fondos públicos durante la pandemia, un punto de honor para los legisladores.

Además también está como contexto la renuncia de los miembros de la sociedad civil (universidades y gremiales empresariales) a la comisión evaluadora de los primeros US$2,000 millones que solicitó el Gobierno. Esto, a raíz de falta de transparencia y decisiones unilaterales en el uso de los fondos públicos.

Medidas para los próximos diez años

Ante este alto endeudamiento el ministro de Hacienda afirmó que ya están trabajando en un plan de mediano plazo para que la deuda disminuya de aquí a 2030.

“Eso implica grandes esfuerzos por las próximas tres administraciones públicas, incluyendo ésta para poder mejorar el nivel de presupuesto del Estado con esfuerzos administrativos en materia de ingresos y eficiencia por el lado del gasto público”, afirmó Fuentes.

Analistas económicas como Carmen Aída Lazo han señalado que el Gobierno aún tiene un margen para reducir sus gastos, y esto podría ayudar a disminuir la solicitud de más endeudamiento y reducir el déficit fiscal que robaría ingresos importantes para mantener la inversión pública.

Se estima que debido al alto endeudamiento, el servicio de la deuda del país (pago anual de amortización de la deuda) superará los US$1,000 millones en 2021, un nivel de pago que afectará la inversión en áreas importantes.

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