Catalogada como “democracia defectuosa”, The Economist señala que El Salvador cayó de 6.15 a 5.9 en el lugar 77, de un listado de 167 países. Es el único país de América Latina que fue degradado de un régimen a otro.

Por El Salvador

La fragilidad de la democracia en El Salvador se encuentra bajo la lupa mundial. Recientemente el informe Índice de Democracia de la Unidad de Inteligencia de The Economist expuso la preocupante situación.

El documento detalla que El Salvador tuvo una notoria inclinación al autoritarismo durante el 2020. En un apartado titulado “Autoritarismo en El Salvador: ¿un dictador en ciernes?” señala que el presidente, Nayib Bukele, ha parecido ignorar los controles y equilibrios de su gobierno, cuando en abril de 2020 desobedeció sentencias de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, que pidió respetar derechos fundamentales en las medidas de cuarentena, ante las detenciones por circular en las calles.

El informe de The Economist también menciona que “rodeó a la Asamblea Legislativa de militares y policías para presionar a la legislatura para aprobar un préstamo de $100 millones”.

Catalogada como “democracia defectuosa”, The Economist señala que El Salvador cayó de 6.15 a 5.9 en el lugar 77, de un listado de 167 países. Es el único país de América Latina que fue degradado de un régimen a otro.

Las libertades retroceden en 2020 debido a medidas antipandemia

El puntaje global promedio del Índice de Democracia cayó de 5.44 en 2019 a 5.37 en 2020, en una escala de 0 al 10. Este es el peor puntaje desde 2006, desde que el Índice de Democracia es evaluado. En América Latina el índice cayó por quinto año consecutivo de 6.13 a 6.09.

Las libertades democráticas han retrocedido en casi el 70% de los países del mundo en 2020 debido a las restricciones provocadas por la lucha contra la pandemia, según un estudio del grupo británico The Economist publicado este miércoles.

“La pandemia de coronavirus ha provocado un enorme retroceso de las libertades democráticas, lo que llevó el marcador promedio del índice a mínimos históricos”, según este estudio publicado por la unidad de investigación del semanario británico.

El fenómeno es global y muy pronunciado en los regímenes autocráticos de África o de Oriente Medio, pero la “supresión de las libertades individuales en las democracias avanzadas fue lo más llamativo de 2020”, resalta.

“El abandono voluntario de las libertades fundamentales por parte de millones de personas fue quizás uno de los hechos más notorios de este año extraordinario (…) pero no podemos concluir que el alto nivel de aceptación de las medidas de confinamiento signifique que la gente reste valor a la libertad”, comentó Joan Hoey, responsable del estudio.

“Simplemente juzgaron, sobre la base de pruebas (…), que evitar muertes catastróficas justificaba una pérdida temporal de la libertad”, dijo.

Por encima de 8, los países se consideran “democracias en toda regla”. Esta categoría reagrupa a los 23 primeros países. El mejor es Noruega con un índice de 9,81, pero también figuran Suiza o Canadá. Francia por el contrario ocupa el puesto 24.

La unidad de investigación del grupo británico The Economist calcula cada año el índice de democracia. Se calcula en base 10 según 60 criterios, agrupados en cinco categorías: proceso electoral y pluralismo, libertades civiles, funcionamiento de gobierno, participación política y cultura política.

El resultado global es de 5,37, “el peor promedio mundial desde que se creó el índice en 2006”. La mayor caída la registró Malí y Taiwán fue el que más subió.

El país con peor calificación en 2020 es Corea del Norte, con un índice de democracia de 1,08, clasificado entre los “regímenes autoritarios”.

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