VentiLab IG es un ventilador mecánico portátil de bajo costo, que permite ventilación continua del paciente.

Por Revista Summa

En los últimos diez días, un equipo Israelí Guatemalteco ha estado trabajando 24/7 para desarrollar un producto, VentiLab IG (señalando ‘Israel-Guatemala’), para abordar un problema que puede surgir debido a la escasez de respiradores en todo el mundo por la pandemia de COVID 19, pero especialmente Guatemala, Israel y las regiones que puedan interesarse.

VentiLab IG, fue desarrollado por expertos en medicina de emergencia, en electrónica y robótica, con el propósito de proporcionar una solución local adecuada, incluso después del COVID-19, para ayudar a los servicios de ambulancias, a los hospitales tanto públicos como privados para que proporcionen atención profesional a través de una línea de productos portátiles, accesibles, fáciles de utilizar y, sobre todo, 100% fabricado en Guatemala.

Shay Salamon, uno de los líderes del proyecto, es especialista en preparación y respuesta antes de desastres, también Gerente en Start Ups Israelíes de productos médicos, llegó a Guatemala encabezando una misión de ayuda humanitaria desde Israel a las víctimas del Volcán de Fuego. Desde entonces ha liderado iniciativas de apoyo social y humanitario para el bienestar de los guatemaltecos, cabe mencionar que, debido a su compromiso y acciones, fue reconocido como Embajador de la Paz de Guatemala y en esta ocasión se refiere a esta iniciativa y su motivación.

«Cuando comenzaron a identificar casos de COVID-19 en Israel, me di cuenta de que necesitábamos cambiar el enfoque de nuestras actividades, por lo que en esta temporada inicie a con pláticas y asesoramiento a organizaciones al respecto, sin embargo me sentí aun corto en el alcance, luego, junto con Moisés (uno de los miembros del grupo) iniciamos un Blog (Video Blog) a las redes sociales que denominamos – «Somos más que el coronavirus»- para llegar al público general, buscando crear conciencia y brindando consejos sobre la responsabilidad de cada uno de nosotros en estos momentos críticos” destaco Shay.

“Pero, cuando llegaron los primeros testimonios desde Italia, donde los médicos tuvieron que tomar la terrible decisión de abandonar a los pacientes mayores de 65 años y prácticamente no conectarlos a ventiladores debido a la falta de estos, me di cuenta de que nuestro enfoque debería tomar un giro aun mayor para tratar de brindar una solución, y que lo que veíamos en las noticias no ocurrirá en el futuro en Guatemala o en cualquier otro país».

Moisés Izquierda, guatemalteco, dueño de “Robótica PI” conocida en instituciones alrededor del país a través de la marca “Roboteach”, comento que “En todos los centros educativos donde estudié, desde la primaria y hasta mis estudios en la Universidad de San Carlos, me destaque por mis proyectos de robótica y esto me gano reconocimiento como el ‘joven que hace robots’. Todo el último año, hemos dedicado en mi empresa a un proyecto robótico, tanto para el área educativa como para el área industrial y esto se pauso dado a la llegada la pandemia del COVID- 19.Nuestros planes eran iniciar la producción masiva de componentes de robótica, así como la producción de maquinaria industrial. Habíamos preparado el lugar, el personal, las competencias de robótica nacionales y el inventario de materia prima para que en Guatemala empezara a funcionar la primera fábrica de robótica educativa e industrial. En ese momento parecía que todo se había alineado correctamente para que los sueños de mi niñez se hicieran realidad, de pronto, y solo a una semana antes de iniciar con la producción, la realidad fue otra. La oportunidad surge debido a que ya contaba con el conocimiento en robótica, y la maquinaria además del inventario para la producción de mis robots, intercambiamos ideas y surgió iniciar el desarrollo del VentiLab IG, parecía una idea bastante factible, así que decidimos iniciar el proyecto y dedicar nuestro esfuerzos, competencias e insumos para desarrollar y producir dicha solución”, explicó.

Otro de los miembros; Ben Kook, es un diseñador industrial israelí, centrado en la innovación y la estrategia de diseño, tiene una vasta experiencia internacional y múltiples premios por diseño de prestigio, como Líder en innovación.

Ben fue un paramédico de combate en la Fuerza de Defensa de Israel y después de eso, trabajó en conjunto con Shay en Magen David Adom, el servicio nacional pre hospitalario de Israel, donde ambos respondieron a las emergencias cotidianas, así como a eventos con múltiples víctimas, dado a ataques de terror. Su experiencia clínica acumulada en Israel en conjunto con los años de dedicación a la parte de diseño industrial en Italia, genera el valor agregado a esta iniciativa, el objetivo poder llegar en poco tiempo a una producción masiva del VentiLab IG, de manera que será compacto, portátil, accesible en su precio y hecho en su variedad con propios componentes o materia prima que en la actualidad existe en Guatemala.

VentiLab IG es un ventilador mecánico portátil de bajo costo, que permite ventilación continua del paciente. «Hay muchos productos que se están desarrollando actualmente para la solución mecánica de presión y no en las especificaciones de ventilación que requiere el paciente y es por qué hemos llevado el proyecto un paso más allá en términos de poder convertir el VentiLab IG en un producto inteligente a través de sistemas de soporte eléctrico y robótico donde el médico tendrá mucho más control sobre una correcta ventilación del paciente a largo plazo, protegiendo al mismo. Un aspecto importante de este equipo es que cuenta con la posibilidad de recibir actualizaciones de software por lo que también puede ir aumentando su ‘inteligencia’ y sus capacidades», dijo Ben.

El primer experimento del prototipo se ha realizado en SOS Ambulancias con su Director Médico, Dr. Cesar Sim, el director general, Alex Glaesel y el fundador, Chris Gibson quien mismo tiene mucha experiencia en
medicina de emergencia civil y militar desde Inglaterra. Así también, estaban presentes Médicos de otras entidades colaboradoras.

Shay menciona: “El presidente, Dr. Giammattei, señaló hace unos días, que los ventiladores en el exterior se cotizaron por Q. 200,000 y podrían llegar hasta Q. 400,000. No tenemos duda que podríamos producir los primeros VentiLab IG en menos de la décima parte de estos precios, con producción local y casi todo con materia prima existente regularmente en el país. Para poder alcanzar la producción y la colocación del VentiLab IG en el mercado, necesitamos la cooperación de la industria local con temas sencillos pero importantes como certificaciones y apoyo en data clínica además del apoyo de las autoridades reguladoras medicas del estado».

Para finalizar, agrego Moisés; “estamos muy emocionados de que el VentiLab IG, es un desarrollo Guatemalteco Israelí pueda ser la oportunidad de abrir paso a una nueva industria local la cual beneficiaría de gran manera a Guatemala y a todos aquellos países que requieran de este producto y entonces, podríamos soñar con que la primera fábrica de robots en Guatemala también llegue a ser la primera fábrica de equipo médico inteligente”.

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