Declaratoria turística del ICT certifica la calidad de los tours y plantea oportunidades de capacitación y desarrollo.

Por Revista Summa / Fotografía Johan Umaña
Es oficial: la primera agencia turística indígena de Costa Rica, la Asociación de Guías Turísticos Indígenas Bribris de Talamanca (Agitubrit), ya obtuvo la declaratoria turística de parte del Instituto Costarricense de Turismo (ICT).

Esta designación garantiza la calidad de los servicios que ofrece Agitubrit, conformada por indígenas bribris del cantón de Talamanca, en el Caribe Sur del país.

“Para el Territorio Indígena Bribri tener una declaratoria turística es demasiado importante. Una declaratoria como agencia de tours nos lleva a un gran desarrollo. Para Agitubrit es un logro grandísimo, un paso de tantos que tenemos que dar para seguir logrando nuestras metas como jóvenes emprendedores en turismo“, comentó Melissa Espinoza, presidenta de la Asociación.

La entrega de la declaratoria turística se dio el 4 de agosto en Suretka, Talamanca, con la presencia de los guías de Agitubrit, la Asociación de Desarrollo del Territorio Indígena Bribri (Aditibri), varios kekepa (ancianos sabios en la cultura bribri) y otras personas de la comunidad.

“Esto como institución nos compromete y nos hace abrir más los ojos hacia este tipo de proyectos. Damos un paso muy importante con el otorgamiento de esta declaratoria turística y tenemos que trabajar más sobre esta región. Ya los compañeros de gestión turística están trabajando con muchos empresarios y les están llevando de la mano para poder tener más empresas con declaratoria turística, para que así el ICT pueda mercadear más esta linda región (…).

“Hay que diversificar más el turismo como un producto, y este tipo de proyectos y este tipo de turismo nos abre más el escenario para desarrollar más programas“, explicó Rafael Soto, asistente de la gerencia del ICT.

Además de oficializar el permiso de Agitubrit para organizar tours turísticos en la región y facultarla para participar en ferias de turismo nacionales e internacionales, esta declaratoria facilitará el acceso a capacitaciones y a inmiscuirse en las distintas iniciativas de desarrollo regional y local del ICT.

“El empresario o la sociedad obtiene una declaratoria turística y ahí empieza un acompañamiento por parte del ICT. El ICT no puede recomendar empresas que no tengan declaratoria, son las que salen en nuestros listados, en nuestra página web. Y las empresas obtienen beneficios como capacitación, acompañamiento por parte del departamento de desarrollo, participación en ferias nacionales y ferias internacionales, donde le damos posibilidad a los empresarios con declaratoria turística de acompañarnos a ofrecer su producto“, agregó Soto.

Agitubrit ofrece una variada oferta de tours centrados en la cultura indígena en las comunidades de Yorkin, Shuab, Suretka, Meleruk, Suiri, Amubri, Tsoki y Namu Wokir.

“Tenemos una oferta de turismo muy distinta a la que el turista está acostumbrado, una experiencia muy propia, en el que el visitante entra en nuestra cultura, aprende de nuestra cosmovisión, de nuestra espiritualidad, de nuestra relación con la naturaleza… Eso permite al turista una experiencia auténtica“, detalla Róger Blanco, uno de los guías de Agitubrit.

Se ofrecen actividades como:

  • Caminatas por los bosques primarios de las montañas de Talamanca.
  • Recorridos en bote por los ríos de la región.
  • Tour de cataratas.
  • Charlas y exposiciones de las tradiciones indígenas.
  • Visita a casas cónicas con la explicación del profundo significado en la cultura indígena (representación del mundo).
  • Visitas a huertas orgánicas y exhibición de plantas medicinales.
  • Demostración del procesamiento tradicional del cacao.
  • Gastronomía indígena.

“Nos comprometemos una vez más a trabajar, a continuar con el sueño que tenemos en este territorio, pero también a cuidar lo que tenemos, a intentar conservar nuestra cultura y nuestras tradiciones, que es lo que nosotros como guías turísticos buscamos. Vendemos turismo, es cierto, pero lo hacemos en armonía, en respeto con nuestra cosmovisión indígena, con nuestra cultura y con nuestra naturaleza“, agrega Blanco.

Como parte de esa protección de su idiosincrasia, la Asociación, en conjunto con la comunidad, creó un código de ética que fue recopilado en 2016 y determina las normas para desarrollar un turismo armonioso con la naturaleza y la cultura local.

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