Representantes del gobierno central, BID, Banco Mundial y sector privado debatieron sobre los desafíos y las ventajas que tiene el país, en un evento organizado por Revista Summa.

Carolina Barrantes
@Caro_Summa

Costa Rica tiene de frente un gran desafío para mejorar su recaudación fiscal, luego de haber sido aprobada una reciente reforma en la materia, y a la vez, debe recortar su gasto y promover el crecimiento de su economía.

Expertos del gobierno central, el sector privado y organismos internacionales participaron en el evento “Costa Rica: Pronósticos y Oportunidades empresariales 2019”, organizado por Revista Summa, y ahondaron en las medidas actuales que aplica el país y sus fortalezas.

La primera ponente fue Edna Camacho, Ministra Coordinadora del consejo Económico del Gobierno central, quien señaló que el país enfrenta un panorama internacional relevante entre 2019-2020, ya que por ejemplo se dará un crecimiento de los principales mercados de exportación en el bienio de un 2,5%, similar a 2018.

Sin embargo, deberá tomar en cuenta que se espera un menor crecimiento en Estados Unidos, mientras que el precio del petróleo sería menor particularmente en este año en curso.

Para 2019 se espera que Costa Rica vea un crecimiento en la inflación de entre 2% al 4%, así como una cifra de crecimiento económico del 3,2%, una cifra mejor a la del 2018, que fue de 2,7%, de acuerdo con el Programa Macroeconómico 2019-2020 que presentó  Banco Central ayer.

Camacho destacó dichas proyecciones y apuntó que el gobierno va dirigido a implementar políticas de crecimiento y empleo con el fin de tener una mayor productividad. Ello incluye: mejores condiciones de empleabilidad, transformación digital que es a más largo plazo, y apoyo a la competitividad de pymes y emprendimientos, entre otros.

A su vez, está fomentando un plan en infraestructura vial por medio de alianzas público-privadas, con obras para la movilidad urbana y en vías cantonales, entre otros, que demandarán una inversión de más de US$2,4 millones.

Fidel Jaramillo. Representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Costa Rica, como segundo ponente del evento, señaló que Costa Rica sigue siendo referente a nivel latinoamericano por su crecimiento y la inversión extranjera directa que atrae, entre otros factores.

No obstante, su gran reto es implementar la nueva reforma fiscal, la cual será gradual y demandará tiempo para su puesta en práctica. La situación fiscal es la “nube negra” para el país, según el experto, debido al impacto que ha tenido en el costo de financiamiento del gobierno, y que las calificadoras internacionales han bajado su calificación de riesgo.

Jaramillo acotó que Costa Rica está viviendo ánimos de generación de consensos, lo que le ha permitido promover el proyecto fiscal, un plan de descabonización y acciones de cara a la cuarta revolución industrial. Esa situación debe ser aprovechada para tratar otros problemas como la diferencia que existe entre las costas y la capital en cuanto a generación de empleo y pobreza.

En la actividad también participaron Oscar Avalle, representante del Banco Mundial para Costa Rica y El Salvador, y Carlos Gonzalez. socio fundador de González-Uribe y director de varias empresas, como Inversiones AMPM.

El evento se llevó a cabo en el Costa Rica Country Club y contó con el patrocinio del Incae Business School y del Centro de Idiomas Berlitz.

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