Readecuación de deudas es una solución efectiva, solo si la persona modifica radicalmente su conducta de gasto.

Por Revista Summa

Hace unos días, el Poder Ejecutivo anunció que el plan de salvamento ha permitido colocar 26 mil millones de colones y, tal como la Oficina del Consumidor Financiero (OCF) indicó en su momento, si bien esta medida ha ayudado a una importante cantidad de personas, no ha logrado alcanzar al número de deudores que se esperaba. Y es que, por diversos factores, muchos no califican para obtener los beneficios del programa.

“Algo que queda claro de lo avanzado a la fecha con el plan, es que en efecto más de la mitad de los solicitantes no califica, debido a que los niveles de deuda que mantienen hacen que sus ingresos mensuales estén muy comprometidos, aún con las condiciones favorables de tasa que ofrecen los bancos”, explicó Danilo Montero, Director Ejecutivo de la OCF.

En otras palabras, aunque la reducción de las tasas de interés resulta favorable para algunos deudores, la medida no alcanza para quienes poseen deudas por encima de su capacidad de pago.

Por ejemplo, si una persona tiene una deuda de diez millones de colones a diez años plazo y una tasa de interés del 25% anual, la cuota a pagar por mes es de alrededor de ₡227.500. Para que esa cuota no represente más del 50% de los ingresos del deudor, su salario líquido -el dinero que finalmente recibe el trabajador, después de deducciones de ley -, debe ser como de ₡455.000.

No obstante, la OCF señala que, si la persona tiene otras deudas adicionales, las cuotas sumadas consumirán más del 50% de sus ingresos. Para la OCF, la readecuación de deudas sería una solución efectiva solo si la persona modifica de manera radical su conducta respecto al gasto, lo cual va más allá de la educación financiera que requieren.

A criterio de esta oficina, si la persona no tiene un trabajo estable, no logra demostrar ingresos fijos o está desempleada, es muy probable que no se le apruebe el plan de salvamento. La negativa no sería por falta de voluntad de la entidad financiera, sino porque los bancos deben velar por el dinero que le han confiado sus clientes.

Igualmente importante es recordar que durante los primeros meses de un crédito, la cuota se destina casi solo a intereses, aun si la tasa es muy baja. En el ejemplo anterior, de la cuota mensual a pagar de ₡227.500, el primer mes se paga más de ₡208.000 en intereses y únicamente ₡19.000 al principal. Solo después de la mitad del plazo del crédito es que el deudor comienza a ver una reducción rápida en el capital de su deuda.

“Las personas sienten que la deuda no baja, pero eso es consecuencia de su tamaño y en menor grado de la tasa. Aun cuando la tasa fuera tan baja como la que ofrece el Plan de Salvamento, si la deuda es muy grande, la persona tendrá que pagar una cuota muy alta, que consumirá a su vez, una suma elevada de sus ingresos”, explicó Montero.

Montero recalcó que, en condiciones normales, lo ideal es que las cuotas de todos los créditos familiares no superen el 35% de los ingresos líquidos, con el fin de tener un porcentaje para cubrir las necesidades básicas e imprevistos de la familia. Bajo el Plan de Salvamento, los bancos están aceptando porcentajes mucho más altos, para ayudar a las personas. Pero por encima del 70%, ponen en serio riesgo la recuperación de la plata para el banco.

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