Durante la etapa constructiva, se generó un estimado de alrededor de 350 empleos directos e indirectos.
Por Revista Summa
La construcción y puesta en operación de las Villas Marina Pez Vela marca un nuevo capítulo en la evolución económica y turística del Pacífico central costarricense. El proyecto forma parte del crecimiento integral de Marina Pez Vela y consolida a Quepos como un destino capaz de atraer inversión privada y turismo residencial de alto valor agregado, con una propuesta que trasciende el hospedaje tradicional y se articula con servicios, empleo y desarrollo territorial.
Las villas nacen como una extensión natural del desarrollo de la marina, bajo un modelo que integra alojamiento, gastronomía, comercio, actividades náuticas y acceso directo al mar en un solo punto. Este concepto responde a un perfil de visitante que busca vivir el destino y no solo visitarlo, combinando comodidad, privacidad y una conexión directa con el entorno costero, al tiempo que concentra el gasto turístico dentro del territorio y amplía su impacto en la economía local.
Actualmente, el complejo está conformado por 50 villas turísticas de una, dos y tres habitaciones, diseñadas para estadías más largas y con mayor autonomía que un hotel tradicional. Cada unidad funciona como un “hogar temporal” completamente equipado y se complementa con amenidades exclusivas como piscina en la azotea con vista al mar, jacuzzi, gimnasio, spa, sala de juegos y mini cine, lo que favorece un mayor consumo en servicios locales como restaurantes, tours, transporte y comercio.
A diferencia de un hotel convencional, el modelo prioriza la autonomía del huésped sin perder los servicios propios de una experiencia hotelera. Las personas que se hospedan en las villas tienen acceso inmediato a la oferta comercial y gastronómica de la marina, así como a la posibilidad de coordinar pesca deportiva, tours y experiencias recreativas, generando una mayor circulación de recursos en la economía del cantón.
“La visión siempre fue crear un proyecto que elevara la experiencia turística de Quepos y del Pacífico central, integrando infraestructura de clase mundial con el carácter auténtico de la comunidad”, explicó Jeff Duchesneau, gerente de Marina Pez Vela. “Las villas responden a un perfil de visitante que busca confort, ubicación estratégica y una experiencia más personalizada, pero también a una lógica de desarrollo económico sostenible”.
Desde el punto de vista del empleo, el impacto del proyecto ha sido significativo. Durante la etapa constructiva, se generó un estimado de alrededor de 350 empleos directos e indirectos, considerando contratistas, subcontratistas, proveedores, transporte y servicios asociados.
En su fase operativa, las Villas Marina Pez Vela han creado al menos 30 nuevos puestos de trabajo directos, principalmente en áreas como recepción, mantenimiento, control y servicios, muchos de ellos ocupados por personas residentes en Quepos y comunidades cercanas, lo que contribuye a la generación de empleo permanente y especializado.
“La inversión en las villas no solo amplía la oferta turística, sino que fortalece la economía local mediante empleo estable y una mayor demanda de servicios”, señaló Duchesneau. “Este tipo de proyectos permite que el beneficio del turismo se distribuya en más sectores de la comunidad y no se concentre únicamente en el hospedaje”.
Más allá del alojamiento, las Villas Marina Pez Vela fortalecen el papel de la marina como ancla del desarrollo local. La ampliación de la capacidad de hospedaje permite potenciar eventos de alcance internacional, como torneos de pesca deportiva -que actualmente superan la docena al año- y otras actividades náuticas que atraen visitantes de alto gasto promedio, con efectos positivos en hospedaje, alimentación, transporte, marinería y servicios turísticos.
“La marina funciona como un ecosistema económico”, añadió Duchesneau. “Integra infraestructura, turismo y servicios en un solo punto, lo que permite atraer visitantes que permanecen más tiempo y realizan un mayor gasto, con efectos multiplicadores para la economía de Quepos”.
La ubicación estratégica del complejo, a pocos minutos del Parque Nacional Manuel Antonio y con conectividad aérea y terrestre, posiciona a Quepos como una alternativa sólida frente a otros destinos del Pacífico. A esto se suma la posibilidad de combinar mar, naturaleza y vida urbana sin largos desplazamientos, un factor clave para el turismo residencial y familiar.
El proyecto incorpora además criterios de diseño sostenible, orientados a la eficiencia en el uso de recursos, la movilidad, la accesibilidad universal y la integración armónica con el entorno social y urbano. Desde su etapa de planificación, se priorizó un desarrollo responsable y respetuoso con la comunidad, alineado con buenas prácticas internacionales de construcción sostenible. Actualmente, el proyecto se encuentra en procesos consultivos para certificaciones internacionales, destacando su aspiración a la certificación Green Building LEED, lo que lo convertiría en el primer proyecto en alcanzar este reconocimiento en el Pacífico Central costarricense, marcando un hito regional en materia de desarrollo inmobiliario sostenible.
En el plano social, Marina Pez Vela impulsa iniciativas de capacitación y responsabilidad social que fortalecen el talento local y la calidad del servicio turístico, alineadas con una visión de crecimiento económico sostenible e inclusivo para el cantón.
Con las villas 100% operativas desde finales de 2025, Quepos refuerza su posicionamiento como un destino capaz de atraer inversión privada alineada con un turismo de mayor valor agregado, demostrando que es posible combinar desarrollo económico, empleo local y una experiencia turística auténtica desde el Pacífico central costarricense.

