Plan Nacional de Descarbonización marca ruta clave para que otras naciones sigan el ejemplo costarricense.

Por Revista Summa

 Ante la emergencia climática global y los llamados de los pueblos y la ciencia de tomar acciones más contundentes, Costa Rica llega a la cumbre climática en Madrid para impulsar al resto del mundo de las palabras a la acciones.

La comunidad internacional se reúne en Madrid del 2 al 13 de diciembre para afinar sus acciones ante la crisis climática, que amenaza la salud, vivienda y seguridad alimentaria de millones de personas en el mundo.

“Traemos con nosotros el espíritu no convencional de la PreCOP25. Necesitamos más ambición, más acciones excepcionales y más ideas innovadoras para afrontar la crisis climática, que es el desafío más grande que enfrenta nuestra generación”, dijo el Presidente Carlos Alvarado Quesada.

La comitiva es liderada por el Presidente Alvarado, quien participará en eventos de alto nivel el lunes 3 de diciembre, y por un equipo conformado por jerarcas, especialistas y participantes de la sociedad civil.

“La ciencia es muy clara en que necesitamos reducir el 45% de nuestras emisiones al año 2030 para evitar cambios desastrosos. Eso requiere un compromiso profundo y una nueva manera de hacer las cosas. Tenemos que pensar en grande y a largo plazo y apuntar hacia la meta global de cero emisiones netas al año 2050”, dijo Alvarado.

El Plan Nacional de Descarbonización es la meta de desarrollo económico y de reducción de emisiones de largo plazo de Costa Rica y fue presentado en febrero de 2019, uno de los primeros en el mundo.

Con solo implementar los primeros cuatro ejes (de 10 en total), el país recibirá un beneficio neto de $19,500 millones, según un análisis del Banco Interamericano de Desarrollo que el presidente Alvarado reveló en la PreCOP25.

Los objetivos de la COP

Luego del éxito de la PreCOP25, que reunió a casi 2.000 personas en San José del 8 al 10 de octubre, la delegación costarricense llega a Madrid a impulsar las mismas ideas: la importancia de bosques, océanos y biodiversidad; el rol que merece la sociedad civil; la urgencia de contar con reglas claras en mercados de carbono.

Pero sobre todo, el país busca más ambición. Costa Rica quiere que la comunidad internacional aumente su ambición de cara a la crisis climática. Con los compromisos actuales que están sobre la mesa, el aumento promedio de la temperatura llegaría a casi 3°C, el doble de la meta que sugiere la ciencia de 1.5°C.

El año pasado, el grupo de científicos de Naciones Unidas (IPCC, en español) concluyó que un aumento por encima de 1.5°C sobre niveles pre-industriales sería catastrófico para muchas comunidades y ecosistemas. Por eso, Costa Rica diseñó su Plan Nacional de Descarbonización con esa meta en mente.

“Nuestro Plan Nacional de Descarbonización es un ejemplo para el resto del mundo y parte de lo que buscamos en esta conferencia es trabajar con otras naciones para fortalecer los planes de largo plazo”, dijo el ministro de Ambiente y Energía, Carlos Manuel Rodríguez.

La delegación costarricense se enfocará en negociar varios puntos clave en la cumbre de Madrid. El tema más espinoso todavía son los complejos mecanismo de negociación y cooperación, en particular por los llamados mercados de carbono.

La posición de Costa Rica es que las reglas sean rigurosas, promuevan la mayor ambición posible y sea compatibles con lo que la ciencia exige para lograr la meta de 1.5°C.

Por aparte, para el país es crucial que la comunidad internacional empiece a implementar más acciones conjuntas entre cambio climático y biodiversidad. En particular, Costa Rica quiere que las soluciones basadas en naturaleza como los bosques  o los océanos sean parte de la respuesta a la crisis climática.

El equipo tico

El éxito de la PreCOP contagió a decenas de especialistas y miembros de la sociedad civil en Costa Rica, quienes empezaron a coordinar con redes globales para impulsar en Madrid la agenda costarricense.

Sin embargo, el proceso de acreditación de Naciones Unidas hace complicado que puedan asistir a la COP, porque hay una cantidad limitada de espacios para sociedad civil. Para continuar con el espíritu de participación ciudadana de la PreCOP, el país accedió a acreditar a líderes en sectores clave que quisieran impulsar temas importantes para el país.

De este modo, pudieron acreditarse personas como Sara Cognuck, secretaria de la Red de Juventudes y Cambio Climático de Costa Rica, Zdenka Piskulich, directora de la Asociación Costa Rica por Siempre, Levi Sucre, representante de pueblos indígenas; y Luz Mary Alpízar y Eduardo Alfaro, del Consejo Consultivo Ciudadano de Cambio Climático.

Al grupo se suman especialistas en bosques, en océanos, en finanzas y en negociaciones internacionales que apoyarán a la comitiva oficial. Ninguna de estas personas de la sociedad civil representa un gasto para el Estado.

“Tras la participación de tantos sectores en la PreCOP, nos pareció importante apoyar a tantos costarricenses que querían apoyar a nuestro equipo de trabajo. Estamos en la COP para lograr la mayor ambición posible y necesitamos todas las manos que puedan  apoyarnos”, dijo el ministro de Ambiente y Energía, Carlos Manuel Rodríguez.

Otro logro del país fue conseguir apoyo internacional para apoyar la participación de jerarcas claves en la COP. El ministro Rodríguez y la directora de Cambio Climático, Andrea Meza, fueron financiados por la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático.

Lo mismo ocurrió con las viceministras de Ambiente, Pamela Castillo; de Aguas y Martes, Haydée Rodríguez; de Juventud, Margareth Solano; y de Agricultura, Ana Cristina Quirós y de Vivienda, Patricia Morera. Todas estas personas representarán al país, pero lo hacen con el apoyo de organismos internacionales.

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