Nivel de confianza de los ciudadanos deberá mejorar para lograr que la actividad económica se recupere.

Por Revista Summa

Según análisis de los principales indicadores económicos del país realizado por Grupo Financiero ACOBO, durante el segundo semestre del año la economía de Costa Rica se caracterizará por tasas de interés a la baja en colones y en dólares, el tipo de cambio con tendencia a la apreciación, finanzas públicas deficitarias, mayor endeudamiento, crecimiento económico moderado y un desempleo sin mejora sustancial.

Luis Diego Herrera, analista económico de Grupo Financiero ACOBO, asegura que en lo que llevamos del 2019 las tasas de interés han mostrado estabilidad debido a la falta de dinamismo en la demanda por crédito por parte del sector privado. Además, la buena captación de recursos, gracias a la mayor confianza de los inversionistas y al atractivo rendimiento ofrecido por parte del Ministerio de Hacienda en el mercado bursátil, ha restado presión al alza en las tasas de interés de la economía.

También se suman las tres reducciones (25 puntos base cada una) en la Tasa Política Monetaria (TPM) por parte del Banco Central de Costa Rica (BCCR), que sustentan las expectativa de tasas de interés a la baja en el futuro. A nivel internacional, la posición de la Reserva Federal (Banco Central de Estados Unidos) con respecto a la tasas de interés cambió; ahora se espera que el nivel de las tasas de interés se mantenga o se reduzca debido a factores como el sobre endeudamiento y la desaceleración de la economía, reafirmando la expectativa. Se estima que la tasa de interés (TBP) cierre el 2019 en un 6,00%.

Inflación

Respecto a la inflación, Grupo Financiero ACOBO señala que este indicador cerraría el año dentro del rango meta de 3 ±1% establecido por el BCCR, llegando a un nivel de 2.50%. La ausencia de presiones en el aumento de los precios se explica por la falta de dinamismo en la demanda interna, tipo de cambio estable y la expectativa de precios del petróleo a la baja.

Panorama fiscal

En la parte fiscal, se estima que el país cierre el año con un déficit del 6,5% del Producto Interno Bruto (PIB) y un nivel de deuda total de 56,0% del PIB, a pesar de la aprobación de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas. Se espera que los efectos de estos nuevos recursos sobre las finanzas públicas se perciban más notoriamente durante el próximo año. La aprobación de esta ley es una decisión en la dirección correcta, aunque aún restan esfuerzos en materia de gastos.

Cabe destacar que durante el I semestre la captación del Ministerio de  Hacienda (¢2,3 billones) superó con creces la meta establecida (¢1.4 billones) para dicho periodo, lo que genera cierta tranquilidad en el corto plazo. Las autoridades esperan disponer de los recursos provenientes del endeudamiento externo ($1,500 millones) antes de concluido este año, lo que vendría a relajar la presión por captación de recursos en la segunda parte del año.

Fluctuación del tipo de cambio

Con respecto al tipo de cambio, durante lo que llevamos del año este ha tendido a la baja (-4,2%) luego de observar una fuerte devaluación a finales de 2018. La apreciación del colón responde al exceso de oferta de dólares en la economía, debido al ingreso de recursos para financiar al Gobierno Central y al sobrante de divisas en las ventanillas de las entidades financieras reflejando las preferencias de las personas.

Se espera que el tipo de cambio muestre presiones a la baja durante la segunda parte del año, pues no se observan elementos que presionen la demanda de dólares al alza. Las tasas de interés a nivel internacional se mantienen estables o podrían bajar desincentivando la salida de dólares, el crédito en esta moneda no crecerá como en el pasado, las importaciones no se recuperarán debido al poco dinamismo de la actividad económica y el mercado mostrará sobrante de divisas dada la entrada de recursos del exterior (Eurobonos, empréstitos).

“A inicio de año, Grupo Financiero ACOBO había señalado que el tipo de cambio continuaría al alza durante 2019, sin embargo, el aumento no previsto, de la oferta de divisas cambió el comportamiento más bien hacia la baja”, explicó Herrera.

Crecimiento del Producto Interno Bruto

En cuanto al crecimiento de la economía de Costa Rica, los datos de Grupo Financiero ACOBO prevén que el PIB crecerá 2,0% al finalizar el 2019. A pesar de que las autoridades económicas han tomado medidas en pro de incentivar la actividad económica tales como incrementar la inversión en obra pública, reducir el Encaje Mínimo Legal en colones y modificar a la baja la Tasa de Política Monetaria (-75 puntos base), dichas acciones tomarán tiempo en surtir los efectos deseados.

Para el segundo semestre del año el crecimiento del producto se verá limitado por la merma en el crecimiento mundial, el efecto de los nuevos impuestos sobre el ingreso disponible  y la incertidumbre de las personas respecto a la situación económica en general.

“En la coyuntura económica actual con poco dinamismo de la actividad económica y elevado nivel de incertidumbre, las autoridades deben enfocar sus esfuerzos en restituir la confianza de la ciudadanía para que las personas se atrevan a invertir y consumir. Además, continuar con las medidas que devuelvan la sostenibilidad a las finanzas públicas», comentó el analista económico de Grupo Financiero ACOBO.

Desempleo

Por último es de esperarse que el nivel de desempleo en el país no presente mejoras significativas, que la pobreza mantenga su nivel actual y la desigualdad económica no se reduzca drásticamente.

«A pesar de un entorno cargado de tareas pendientes y retos, el país goza de características, como estabilidad política, seguridad jurídica, mano de obra calificada, entre otras, que le brinda ventajas competitivas  que deben ser explotadas para  enfrentar la coyuntura actual. Sin duda, la economía costarricense enfrenta un segundo semestre desafiante, pero enfocando los esfuerzos en los retos apremiantes se logrará sortearlo», finalizó Herrera.

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