El Índice de Progreso Social 2015 revela un panorama complejo – América Latina debe darle “prioridad al Progreso Social” a pesar de las dificultades económicas

Por Revista Summa

Índice de Progreso Social del 2015 publicado hoy por el Social Progress Imperative revela que los países de América Latina deben “darle prioridad al progreso social” y que las difíciles condiciones económicas no deben ser necesariamente un obstáculo para garantizar mejoras en las vidas de los ciudadanos. El informe, publicado hoy 9 de Abril, revela que Costa Rica, que ocupa el puesto 28 del ranking global de progreso social, es el país con el desempeño relativo más alto a nivel mundial, pues con un PIB per cápita (ajustado por la paridad del poder adquisitivo) de US$13.431 finaliza por encima de otros países como Italia y Corea del Sur que tienen un PIB per cápita, casi tres veces mayor que Costa Rica (US$34.167 y US$32.708, respectivamente).

Los resultados del Índice 2015 -que de acuerdo a sus creadores es una “medida poderosa de la inclusión” para guiar a los países a “encarar la agenda de desarrollo post-2015” – muestran que, si bien hay una correlación entre el progreso social y el PIB, en palabras de Roberto Artavia, países como Costa Rica “desafían la ortodoxia aceptada, de que el crecimiento económico lo es todo”: Paraguay consigue, en términos generales, el mismo nivel de progreso social que México con menos de la mitad de su PIB per cápita (US$7.833 en comparación con US$16.291), mientras que Nicaragua logra el mismo nivel de progreso social que Venezuela con un PIB per cápita cuatro veces menor (US$4.494 en comparación con US$17.614).

Al igual que Costa Rica, la mayoría de los países de América Latina y el Caribe superan las expectativas al obtener buenas calificaciones en relación con su nivel económico en un amplio rango de indicadores de progreso social. Esto se explica en parte por la debilidad relativa de África y Asia en muchos indicadores, más que por un desempeño sobresaliente de las naciones de la región. Los países de la región obtienen buenos puntajes en una variedad de medidas, incluyendo la tolerancia y la inclusión así como la libertad personal y de elección (dentro de la llamada dimensión de «oportunidades»). Sin embargo, el Índice también revela que los problemas de seguridad personal, en particular, “extienden una larga sombra sobre la vida de millones de latinoamericanos” y que los países de América Latina y el Caribe presentan un pobre desempeño en el acceso a la educación superior.

El mejor desempeño relativo de Costa Rica en relación a su nivel de ingreso medio, se debe a los puntajes relativamente altos que el país obtiene en salud y bienestar, ocupando el puesto 8 del mundo, y en la dimensión de “oportunidades”, especialmente en medidas de derechos personales, libertad personal y de elección, y en el área de tolerancia e inclusión donde ocupa el puesto 17 del mundo.

Según Roberto Artavia, presidente de INCAE y vicepresidente de la organización que publica el Índice de Progreso Social, “la historia de la política social de países como Costa Rica debe servir de ejemplo para toda la región, en cuanto a que es posible –a través de políticas acertadas, innovadoras e implementadas de forma eficiente- seguir mejorando la calidad de vida de los ciudadanos pese a los desafíos económicos que hoy enfrentan en toda nuestra región”.

Según el Índice de Progreso Social, la educación superior es una de las principales áreas de alerta para el país, junto con otros temas como nutrición (tanto la subnutrición y el déficit alimentario como la tasa de obesidad), salud (la mortalidad materna o la incidencia de suicidios), agua (especialmente, el acceso en zonas rurales y el stress hídrico) y seguridad personal (por una elevada tasa de homicidios). El Índice igualmente muestra indicadores en los cuales el país está rezagado como: la incidencia del matrimonio adolescente, el uso de internet o la libertad de culto (por ser un Estado con religión oficial).

El Índice de Progreso Social del 2015, que califica a 133 países en base a su desempeño social y ambiental, fue creado por un equipo cuyo asesor principal es el Profesor Michael E. Porter de la Harvard Business School. Se diseñó como un complemento al PIB y otros indicadores económicos, para proporcionar una visión más holística del desempeño general de los países.

Michael Green, director ejecutivo del Social Progress Imperative dijo que: “si los países de la región quieren seguir avanzando en la senda del progreso social, precisan seguir generando las oportunidades para que sus ciudadanos y comunidades desarrollen su pleno potencial, especialmente en tiempos de crisis económica”.

Los resultados para América Latina permiten identificar tres grupos de países. Países con puntajes de progreso social de 70 o más, que presentan menores brechas en el bienestar (Uruguay, Chile, Costa Rica, Argentina, Panamá, Brasil). Países, como Colombia, Ecuador, México, Perú o Paraguay, que se encuentran en una situación intermedia, con puntajes de progreso social mayores de 65. Y países con grandes brechas en el bienestar, como El Salvador, Venezuela, Bolivia, República Dominicana, Nicaragua, Guatemala o Honduras, con puntajes de progreso social apenas superior a 60.

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