Deloitte analiza el informe Infrascopio 2019: Evaluando el entorno para las asociaciones público privadas (APP) en América Latina y el Caribe.

Por Revista Summa

“Un entorno institucional fragmentado y complejo” ha influido en que Costa Rica no ocupe el liderato en temas de desarrollo de asociaciones público-privadas (APP) en infraestructura en Centroamérica. En su lugar, se encuentra en la posición tres, según el informe “Infrascopio 2019: Evaluando el entorno para las asociaciones público privadas (APP) en América Latina y el Caribe” elaborado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en coordinación con The Economist Intelligence Unit.

Los resultados, dados a conocer este 16 de mayo en el marco del PPP Americas 2019 desarrollado en la República Dominicana, señalan críticas principalmente en el componente de Clima de Inversión. Según el reporte la posición 3 en Centroamérica responde a “un marco jurídico e institucional intrincado, que ha conducido a una tendencia a la reducción en los ya bajos niveles de gasto público en infraestructura de transporte, que cayó del 1,5 % del PIB en 2008 al 0,95 % en 2017.”

En este informe se evaluaron 21 economías de América Latina de acuerdo al entorno que ofrecen para la atracción de inversión privada en infraestructura considerando cinco pilares fundamentales: Regulaciones, Instituciones, Madurez, Clima de Inversión y Financiamiento, ya que se consideran como los factores que ponderan las empresas y financiadores a la hora de tomar decisiones de inversión en el sector.

Federico Villalobos, Socio de Asesoría Financiera e Infraestructura de Deloitte, quien participó del evento PPP Americas 2019, señaló que el hecho de que Costa Rica ocupe el segundo lugar en cuatro de los factores evaluados en el informe y el quinto en el de clima de inversiones, respecto a los demás países centroamericanos, “debe cuestionarnos sobre la necesidad de contar con un clima favorable para la inversión a largo plazo, que atraiga la mayor cantidad posible de inversionistas a cada proyecto que se quiera desarrollar por medio a APP, lo que a su vez fomenta la competencia”.

Esfuerzos insuficientes

A nivel latinoamericano, Costa Rica se ubica en el puesto número ocho en avances sobre APP, reflejando que los esfuerzos que se han hecho en esta materia han sido insuficientes. En esta línea, el informe señala que, si bien se cuenta con una ley y una institución responsable de promover la figura de APP, “se han adjudicado solo cuatro concesiones con este marco jurídico, lo que refleja un entorno institucional fragmentado y complejo (que consta de más de cuarenta entidades públicas), que ha obstruido la planificación eficiente y la entrega efectiva.”

La promoción de las alianzas entre el sector público y el privado para desarrollar infraestructura es fundamental para complementar ambos esfuerzos en ese cometido, ya que las necesidades de inversión en la región son muy grandes frente a lo que realmente se destina a este fin. En el caso de Costa Rica, en promedio en los últimos tres años, se ha destinado cerca de un 3,8% del PIB para inversión en infraestructura en general, mientras que en el sector de transporte solo se dedica el 1,5% del PIB, de acuerdo con el BID.

Esta situación genera una brecha de necesidades que el sector público por sí solo no puede satisfacer, de ahí la posibilidad de recurrir al asocio con los privados para ir acortando dicha brecha en el tiempo.

Según el informe, los retos que enfrenta Costa Rica en cuanto APP se centran en las limitaciones generadas por un “marco institucional y legal complejo y una planificación estratégica insuficiente”. Rescata que, “la Administración actual ha demostrado un fuerte apoyo a la participación privada en la infraestructura, pero aún está por verse cómo manejará los problemas importantes, como la coordinación entre el CNC y una unidad de APP creada en el Ministerio de Hacienda”.

“El segundo aire que se está dando a las concesiones abre una ventana de oportunidad, como nunca antes, que debe ser aprovechada por las diferentes instituciones para recurrir a esta figura en el desarrollo de tantas obras de infraestructura de transporte y social que requiere el país y que son susceptibles de ser ejecutadas utilizando este mecanismo. Recordando que estamos en una competencia de alcance global por la atracción de recursos”, agregó Federico Villalobos, Socio Asesoría Financiera e Infraestructura de Deloitte.

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