El sector exportador e importador es afectado por largos tiempos de espera, contratiempos administrativos y el desinterés por parte de las autoridades.

Por Revista Summa

El detrimento de los puertos en los últimos meses ha ocasionado pérdidas importantes a los exportadores e importadores. La Cámara de Exportadores de Costa Rica (CADEXCO), ve con preocupación el desinterés de las autoridades por solucionar de manera rápida la infraestructura portuaria del país, así como su operatividad.

Puerto Caldera al borde del colapso se encuentra sometido recurrentemente al congestionamiento en el ingreso a la Terminal. Su ampliación debió haber iniciado desde que llegó al 55% de su capacidad; hoy día opera a un 90%, la cual está lejos de ser suficiente para suplir las necesidades actuales de los exportadores.

La pérdida de competitividad en esa Terminal es tan grave, que no permite el ingreso de buques que hayan sido construidos después del año 1970. Los navíos indican que Caldera no presenta las condiciones óptimas para atracar y sus descargas se extienden en días y semanas, o incluso optan por no utilizar el puerto. Como consecuencia, los exportadores tenemos que pagar hasta un 30% más en los envíos de carga que se dirigen hacia el continente asiático.

Un ejemplo claro sucedió el 22 de mayo del presente año cuando los puestos de atraque 1,2 y 3 suspendieron operación durante 26 horas y el puesto 4 (granelero), suspendió operación por 60 horas por afectación de oleajes, mientras 4 barcos esperaban en bahía.

De igual forma, la Terminal de Contenedores de Moín constantemente afronta dificultades para atender eficientemente las operaciones de comercio exterior. El sistema de citas se ha vuelto un “cuello de botella” y los transportistas se han visto obligados a esperar hasta seis horas para ser atendidos perdiendo la cadena de frío en las cargas que lo ameritan, restando productividad a sus equipos y terminan impactando la tarifa al exportador. Los costos de esa terminal son considerablemente elevados y hay una total falta de información sobre los planes de contingencia para manejar complicaciones como la que se dio hace unas semanas con dos de las seis grúas que operan en la Terminal.

Estos factores evidencian la absoluta obsolescencia de nuestros puertos dentro de los parámetros de eficiencia una estructura moderna. Necesitamos que el Gobierno invierta con celeridad en una prioritaria renovación de su infraestructura portuaria, así como en la aceleración de la situación de las vías de acceso, específicamente la ruta 27 y la ruta 32, esta última manifestamos de forma enérgica que debe ser entregada en un 100% por la empresa constructora. El exportador exige una reducción del tiempo de tránsito de nuestros productos, precios competitivos y una mejora en la infraestructura de forma inmediata, las autoridades no pueden continuar hablando de reactivación sin encargarse de los problemas del sector privado.

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