El 27 de marzo de 2019, el Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó la Consulta del Artículo IV con Costa Rica.

Por Revista Summa / Fuente FMI

Costa Rica ha avanzado sustancialmente en la convergencia hacia los niveles de vida de la OCDE, y en 2015 inició el proceso de adhesión a esa organización. Aún más, en las últimas cuatro décadas el sector exportador se ha transformado y reorientado de la agricultura a la manufactura de alto valor agregado y los servicios, impulsado por la apertura comercial y fuertes flujos de inversión extranjera directa. No obstante, el desempleo y la desigualdad de ingresos siguen siendo elevados, y un déficit fiscal persistentemente elevado y el rápido aumento de la deuda pública continúan generando vulnerabilidades. El nuevo gobierno es consciente de los desafíos y en el pasado diciembre aprobó una ley de reforma fiscal, que había estado atascada sin poder concretarse durante casi dos décadas. Asimismo, tiene planificado un amplio abanico de reformas, incluidas las necesarias para ingresar a la OCDE.

Como consecuencia del impacto de una huelga en el sector público en contra de la reforma fiscal, la situación en Nicaragua, el endurecimiento de las condiciones financieras nacionales e internacionales y la incertidumbre en torno a la reforma fiscal que mermó la confianza de los consumidores, el crecimiento se desaceleró de manera pronunciada en 2018, a 2¾%, colocándose por debajo del potencial y cerrando así la brecha del producto. La inflación se mantiene baja, y las expectativas inflacionarias están convergiendo hacia el punto medio del rango meta. El desempeño del sector externo sigue siendo fuerte. El sistema bancario está suficientemente bien capitalizado como para absorber shocks significativos.

Se prevé que, debido a la consolidación fiscal y a condiciones financieras restrictivas, el crecimiento siga siendo moderado en 2019-20 (alrededor de 2¾-3%), a pesar de un repunte de la inversión pública, el efecto rebote después de la huelga del sector público de 2018 y la mejora de los términos de intercambio. A mediano plazo, los efectos positivos en la confianza y el progreso de las reformas estructurales, incluyendo las relacionadas con la adhesión a la OCDE, deberían reducir las primas de riesgo y estimular la inversión, empujando el crecimiento hacia el potencial de 3½%. Se espera que la inflación permanezca dentro del rango meta. Pese a la reforma fiscal, el gobierno enfrenta considerables necesidades de financiamiento a corto plazo, y se proyecta que la deuda del gobierno central supere 60% del PIB en 2023, para después disminuir gradualmente. Las perspectivas económicas están sujetas a riesgos a la baja, incluyendo una implementación parcial de la reforma fiscal, una escalada de las tensiones en el comercio mundial y un marcado endurecimiento de las condiciones financieras internacionales.

Evaluación del Directorio Ejecutivo

Los directores elogiaron a Costa Rica por el significativo avance logrado en la mejora de los niveles de vida y la reducción de la pobreza. Señalaron que, si bien las perspectivas económicas a mediano plazo en términos generales son positivas, enfrentan riesgos a la baja. Alentaron a las autoridades a continuar los esfuerzos por hacer frente a las vulnerabilidades fiscales y financieras, fortalecer la resiliencia de la economía y avanzar en reformas estructurales encaminadas a fomentar un crecimiento inclusivo.

Los directores elogiaron la reciente reforma fiscal, que es importante para restablecer la sostenibilidad fiscal. Recomendaron la plena y oportuna ejecución de la reforma fiscal para mejorar la confianza de los mercados y reconstituir el espacio fiscal a fin de manejar shocks potenciales y cuantiosos pasivos contingentes, especialmente en pensiones. Sin perder de vista las actuales restricciones políticas, los directores en general opinaron que se podrían necesitar medidas fiscales adicionales, concentradas en el corto plazo, para aliviar las presiones de financiamiento y mejorar la dinámica de la deuda. Los directores resaltaron que, teniendo en cuenta que el coeficiente de impuestos respecto del PIB es relativamente bajo, el ajuste fiscal adicional, de ser necesario, debería sustentarse en medidas bien diseñadas por el lado de los ingresos, protegiendo al mismo tiempo a los segmentos de menores ingresos. Para que la política fiscal pueda contribuir mejor al crecimiento y a la equidad, ellos resaltaron la importancia de mejorar la eficiencia del gasto público y la gestión de la deuda, de asegurar una mejor focalización de la asistencia social, de implementar un marco de gasto a mediano plazo y de establecer un consejo fiscal.

Los directores elogiaron la aprobación del proyecto de ley que fortalece la independencia del banco central, así como la flexibilización del régimen cambiario. Opinaron que la política monetaria debería continuar siendo prospectiva y equilibrar los riesgos a la baja de la inflación, derivados de la desaceleración de la actividad económica, con los riesgos al alza, relacionados con un marcado endurecimiento de las condiciones financieras internacionales. Los directores indicaron que se podría mejorar más la transparencia publicando el calendario de reuniones de política monetaria y sus correspondientes actas, lo cual ayudaría a anclar más las expectativas inflacionarias.

Los directores observaron que el sistema bancario está suficientemente bien capitalizado como para absorber shocks. Señalaron que es necesario continuar monitoreando y trabajando sobre las vulnerabilidades financieras relacionadas con el alto nivel de dolarización, los elevados pasivos externos netos de los bancos, el marcado aumento de la deuda de los hogares y la fuerte exposición a deuda soberana. Los directores se manifestaron complacidos con los planes de las autoridades de seguir adelante con las recomendaciones del Programa de Evaluación del Sector Financiero (PESF)/Examen de Estabilidad del Sector Financiero (EESF) y recomendaron la rápida adopción y aplicación de las normas de Basilea III.

Los directores vieron con beneplácito los esfuerzos de las autoridades por implementar reformas estructurales en consonancia con el proceso de adhesión a la OCDE, a fin de estimular la competitividad y el crecimiento inclusivo, y continuar persiguiendo un desarrollo que apoye al medio ambiente y que cumpla con los objetivos del Acuerdo de Paris. Opinaron que es prioritario promover la participación femenina en la fuerza laboral, atacar el desempleo juvenil y abordar las deficiencias en la infraestructura de transporte. Los directores apoyaron la recomendación de la OCDE de emprender un examen profundo de sectores clave (por ejemplo, el de la electricidad) que están excluidos de la ley de competencia, y de adoptar medidas para fomentar la competencia en el sector bancario y reducir los elevados márgenes de intermediación bancaria.

Costa Rica: Indicadores sociales y económicos
I. Indicadores sociales
Población (2018, millones) 5,0 Puesto en el Índice de desarrollo humano (2018) 63 (de 188)
PIB per cápita (2018, dólares de EE.UU.) 12.570 Esperanza de vida (2017, años) 79,6
Desempleo (2018, % de la fuerza laboral) 12,0 Alfabetización (2018, % población > 15) 96,7
Pobreza (2018, % de la población) 21,1
Porcentaje del ingreso percibido por el 10% más alto de la población 37,3 Ratio entre niñas y niños en la enseñanza primaria y secundaria (2018, porcentaje) 101,4
Porcentaje del ingreso percibido por el 10% más bajo de la población 1,5 Coeficiente de Gini (2017) 51,4
II. Indicadores económicos
Proyecciones
2015 2016 2017 2018e 2019 2020
(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
Producto y precios
Crecimiento del PIB real 3,6 4,2 3,4 2,7 2,9 2,8
Brecha del producto (porcentaje del PIB potencial) -0,2 0,6 0,6 0,2 -0,1 -0,5
Deflactor del PIB 3,8 2,0 2,5 2,4 3,7 3,0
Precios al consumidor (fin de período) -0,8 0,8 2,6 2,0 3,2 3,0
Dinero y crédito
Base monetaria 9,2 6,4 10,8 2,3 5,5 5,8
Dinero en sentido amplio 10,7 7,5 8,6 5,0 6,9 6,9
Crédito al sector privado 11,8 12,8 8,5 6,2 7,0 7,3
Tasa de política monetaria (porcentaje; fin de período) 2,3 1,8 4,8 5,3
Tipo de cambio (moneda nacional por dólar de EE.UU., promedio) 528 538 563 588
TCER 119 117 112 107
(Porcentaje del PIB, salvo indicación en contrario)
Ahorro e inversión
Inversión nacional bruta 18,4 18,4 18,8 17,5 17,6 17,9
Ahorro interno bruto 15,0 16,2 15,8 14,3 14,3 14,6
Sector externo
Saldo de la cuenta corriente -3,5 -2,2 -3,0 -3,2 -3,2 -3,3
del cual: Balanza comercial -8,3 -7,7 -7,4 -7,7 -7,5 -7,4
Saldo de la cuenta financiera y de capital -4,7 -2,5 -3,6 -3,0 -3,1 -3,2
del cual: Inversión extranjera directa -4,6 -3,7 -4,4 -4,1 -4,2 -4,3
Variación reservas internacionales netas (el signo + denota aumento) 622 -260 -424 345 1.005 -305
Reservas internacionales netas (millones de USD) 7.834 7.574 7.150 7.495 8.500 8.195
Reservas internacionales netas (meses de importaciones del año siguiente) 5,2 4,8 4,4 4,5 4,9 4,5
Finanzas públicas
Resultado primario del gobierno central -3,0 -2,4 -3,0 -2,4 -1,8 -0,9
Resultado global del gobierno central -5,6 -5,3 -6,2 -6,0 -5,8 -5,1
Deuda del gobierno central 40,9 44,9 48,6 53,5 56,2 58,3
Resultado global del sector público consolidado 1/ -5,8 -4,7 -5,4 -5,2 -4,8 -4,5
Deuda del sector público consolidado 2/ 45,4 49,8 50,8 56,0 57,4 58,6
de la cual: Deuda pública externa 11,3 11,3 10,9 12,9 16,5 18,4
Partida informativa:
PIB (US$, miles de millones) 55,4 57,8 58,7 59,0 60,5 63,5
Fuentes: Banco Central de Costa Rica; Ministerio de Hacienda, y estimaciones del personal técnico del FMI.
e – Cifras estimadas.
1/ El sector público consolidado incluye al gobierno central, a las entidades de gobierno descentralizadas, a las empresas públicas y al banco central, pero excluye al Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).
2/ La deuda pública consolidada es el neto resultante de la deuda del gobierno central y del banco central en manos de la Caja Costarricense del Seguro Social y otras entidades del sector público no financiero.

Pin It on Pinterest

Share This