Un préstamo de US$230 millones permitirá la implementación de reformas de política que apoyen el desarrollo de esta estrategia de desarrollo sostenible.

Por Revista Summa

Costa Rica avanza en su transición hacia una economía moderna, resiliente, inclusiva y con cero emisiones netas para 2050, como se describe en su Plan Nacional de Descarbonización, gracias a un crédito de US$230 millones aprobado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Esta es la primera de dos operaciones bajo la modalidad de Préstamo Programático basado en Políticas que apoyará al país en su descarbonización.

El préstamo tiene como objetivo apoyar la implementación de reformas políticas enfocadas en fortalecer la gestión y el monitoreo de la acción climática en Costa Rica en los procesos de planeación, inversión y presupuesto público; conservar y restaurar los ecosistemas de alta captación de gases de efecto invernadero; sustituir las prácticas agrícolas emisoras e incentivar el uso de energía eléctrica, particularmente avanzando hacia la electromovilidad y un transporte público moderno y eficiente.

Estas actuaciones beneficiarán a la sociedad costarricense en general, a través de la creación de las condiciones necesarias para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero que también resultarán en el aumento de la productividad agrícola, reducción de las presas y disminución de la contaminación del aire, además de responder a la crisis climática y a los compromisos internacionales asumidos por el país en el Acuerdo de París. Las poblaciones del Golfo de Nicoya se verán especialmente beneficiadas gracias a la mejora en la gestión sostenible de los manglares, al aumentar la resiliencia a los riesgos climáticos, así como los productores agropecuarios al mejorar la resiliencia a desastres climáticos.

En febrero de 2019, Costa Rica lanzó su Plan Nacional de Descarbonización con el  objetivo de convertirse en una economía de cero emisiones netas para 2050, centrándose en 10 ejes que incluyen soluciones basadas en la naturaleza como la reforestación, así como la expansión del transporte eléctrico para reducir las emisiones y transformar la economía. El BID apoyó al gobierno con el diseño del plan a través del proyecto Rutas de Descarbonización Profunda (DDPLAC , por sus siglas en ingles) y la plataforma NDC Invest. Este nuevo préstamo, el cual es el primero de su tipo en el mundo, muestra cómo un banco multilateral de desarrollo puede apoyar los planes de descarbonización de largo plazo en un país.

El crédito del BID de US$230 millones tiene un plazo de amortización de 20 años, un período de gracia de cinco años y medio y una tasa basada en LIBOR. Cuenta con un financiamiento paralelo de un préstamo para políticas de desarrollo de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) de US$150 millones.

El proyecto DDPLAC lanzó recientemente su publicación clave, Cómo llegar a cero emisiones netas: lecciones aprendidas de América Latina el Caribe , que se lanzó en la conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático en Madrid, España, en diciembre de 2019.

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