• Empresas deberían hacer aporte mensual de ¢120.000 a Fondo Especial de Becas del INA por cada estudiante que reciban.


Por Revista Summa

La noche de este lunes 05 de agosto fue aprobado en la Asamblea Legislativa, en primer debate, el expediente N° 20.786 denominado “Ley de Educación y Formación Dual Técnica”.

La votación contó con 48 votos a favor y dos en contra de los diputados presentes en el plenario.

Este proyecto pretende que los estudiantes mayores de 15 años -que estén de acuerdo- puedan optar por una modalidad de estudios dual, que permitiría la formación de los alumnos tanto en las aulas como en ciertas organizaciones que cumplan con una serie de requisitos, que funcionarían como espacio de aprendizaje y práctica de los conocimientos adquiridos por los jóvenes.

Para Ronald Gutiérrez, socio de BDS Asesores, el proyecto tendría implicaciones importantes a tomar en cuenta tanto para las empresas como para los estudiantes.

“Desde el punto de vista jurídico laboral, el proyecto establece que el vínculo que une a la persona estudiante con la empresa o centro de formación para la empleabilidad es un convenio de naturaleza no laboral, es decir, no existirá relación laboral entre la persona y la empresa.

Este aspecto, es de relevancia y genera seguridad jurídica para las partes implicadas porque detalla cuál es el tipo de relación que tendría el estudiante con la organización o empresa formadora y cuáles son las consecuencias que se derivan de ese tipo de convenio entre las partes,” explicó Gutiérrez, socio de BDS Asesores.

Por otra parte, es de relevancia señalar que, si bien las personas estudiantes no serían trabajadores, sí tendrían una póliza especial denominada Seguro de Riesgos de Trabajo Especial para Formación Técnica Dual.

Asimismo, el texto explica que el INA debe destinar al menos un 1% de su presupuesto para el programa, lo cual equivaldría aproximadamente a ¢1.500 millones que apoyarían los programas de educación dual en cualquier centro educativo, público o privado.

“El proyecto regula el otorgamiento de una beca para las personas estudiantes, entendida como un beneficio otorgado a las personas estudiantes provenientes del Fondo Especial de becas del INA, esto para atender aspectos tales como: transporte, alimentación, vestimenta, así como otras ayudas económicas o técnicas adicionales.

Las empresas deberán hacer un aporte mensual de ¢120.000 al Fondo Especial de Becas del INA por cada estudiante que reciban; siendo este monto indexado anualmente de acuerdo con el índice de precios al consumidor (IPC)”, agregó Gutiérrez.

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