Leves cambios provocan que nuevo metraje no se absorba de inmediato y que naves logísticas más antiguas queden disponibles por decisión de empresas de trasladar operaciones a instalaciones más modernas.

Por Revista Summa

Tres mediciones realizadas por Colliers International Costa Rica, sobre el comportamiento del mercadomanufacturero y logístico del país, concuerdan con que el sector no presenta afectación importante como consecuencia de la pandemia del covid-19.

Los resultados, arrojan que el crecimiento en el inventario se mantuvo constante durante el periodo transcurrido entre diciembre 2019 y junio 2020. Sin embargo, pese a que el primer trimestre del 2020 mostró una disminución en la tasa de disponibilidad, el segundo trimestre presenta un leve incremento de la misma (0,5%), estando actualmente en 9,26%.

Lo anterior, ocasionado por dos efectos: 1) el nuevo metraje que ingresa al inventario manufacturero y que no se absorbe de inmediato; y; 2) el espacio que queda disponible en las naves logísticas más antiguas debido al traslado de las operaciones de las empresas a instalaciones con condiciones constructivas modernas, que les permitan abaratar sus costos de operación.

“Los efectos de la pandemia aún no son claros, por lo que el comportamiento de las naves industriales no ha sufrido un impacto considerable, además, el tipo de empresas que se instalan en los complejos industriales del país ayuda a mitigarlos, pues pertenecen a sectores como el de Ciencias de la Vida que ocupa aproximadamente un 20% del inventario manufacturero registrado”, comentó el gerente general de Colliers Costa Rica, Pablo Fernández.

Mercado Logístico ante la emergencia global

El mercado logístico global ha sufrido cambios durante el último trimestre, principalmente en los embarques provenientes y dirigidos a China, los puertos en los que tradicionalmente atracaban las embarcaciones han detenido o disminuido su funcionamiento por causas como la reducción en la cantidad de personal presente en el sitio para prevenir contagios, o la disminución en la producción debido a la cuarentena decretada.

Los viajes programados para las rutas de las embarcaciones salen con menor regularidad o son cancelados en su totalidad, esto generó retrasos en la llegada de los productos a sus destinos que han resultado en pérdidas monetarias o de inventarios por descomposición.

En cuanto al almacenamiento, en algunos casos el inventario se acumula en las bodegas y en otros escasea, esto último sucede principalmente con los bienes relacionados al cuidado personal, higiene, salud y médicos. Dicha situación ha obligado a las firmas a modificar sus procesos de distribución para lograr cubrir la demanda de ese tipo de productos de manera veloz y así evitar el desabasto, mientras que otras líneas de productos quedan relegadas a menor cantidad de envíos.

El mercado logístico costarricense, no ha sido la excepción ante estos comportamientos, productos como los de limpieza, higiene personal, hogar y salud, presentan una alta demanda, lo que ha obligado a los distribuidores a incrementar los volúmenes de mercancías que se envían a los diferentes puntos de venta.

“Durante la medición realizada durante el primer trimestre del 2020 no se encontraron efectos ocasionados por el COVID-19, pues su llegada al país era muy reciente, aunque durante los últimos tres meses se han implementado nuevas medidas sanitarias para disminuir los contagios del virus.

Los parques industriales nacionales también se han visto obligados a incrementar sus medidas de seguridad sanitaria mediante la inclusión de dispensadores de alcohol en gel, la incorporación de mayor cantidad de lavamanos y el desarrollo de nuevas políticas para el acatamiento de las directrices del Ministerio de Salud. Además, en algunos casos ha sido necesario el apoyo a los inquilinos por parte de los parques industriales mediante rebajas en los precios de renta y periodos de gracia para el pago de sus mensualidades con el fin de lograr retenerlos”, agregó Fernández.

Futuros Riesgos

Ante este panorama, Colliers hace un llamado a cada una de las organizaciones a que realicen de manera constante evaluaciones ante potenciales riegos de diferente tipo, que puedan comprometer su operación y por ende sus finanzas.

Las matrices de riesgo basadas en documentaciones como las elaboradas por Committee of Sponsoring Organizations of the Treadway Commission (COSO) se constituyen como herramientas de gran utilidad para el control interno de la organización.

“Utilizar instrumentos de medición es clave para que las organizaciones puedan catalogar los riesgos encontrados de acuerdo a su posibilidad de ocurrencia en mapas de calor, y así desarrollar planes de acción, ante la posible llegada de uno de estos eventos y poder mitigar los impactos mediante la adquisición de bienes intangibles, como los seguros o la conformación de provisiones monetarias para emergencias”, concluyó el gerente.

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