La escasez de espacio y el congestionamiento vial fomentan un incremento en las construcciones verticales, de uso mixto y ecológicas.

POR Carolina Barrantes, Alejandra Soto, Jenny Lozano y Minerva Betancourt.

El mercado de la construcción presenta cifras opuestas en la región: en Guatemala, El Salvador, Honduras y Costa Rica los números van al alza, mientas que en Nicaragua cayó y Panamá hubo números contradictorios.

En tierras chapinas, el segmento general creció 3,6% en 2018, convirtiéndose en el segundo mayor registrado en la década. Ayudó el aumento de metros cuadrados de construcción aprobados en el área metropolitana, que alcanzaron los 2,9 millones, de acuerdo con información del Banco de Guatemala; cerca del 50% fueron para vivienda.

En suelo hondureño la cifra llegó a 4,7% en cuanto a la construcción privada, superior a la del 2017, también gracias al desarrollo de proyectos habitacionales y un alto número de proyectos de uso mixto en Tegucigalpa.

En El Salvador, la vivienda es el rubro que más se está desarrollando, tendencia que se estima continuará debido a la demanda que existe en el país. De acuerdo con una muestra de proyectos realizada por la Cámara Salvadoreña de la Construcción (Casalco), en el área metropolitana de San Salvador, un 35% del total de desarrollos fueron apartamentos habitacionales y un 18% viviendas unifamiliares, es decir, en conjunto representan casi el 50% del total de proyectos. Entre tanto, en Costa Rica la construcción en general creció un 2,3%, siendo el segmento de las bodegas el que más aumentó (30,6%), seguido de los edificios industriales (18,4%).

La tendencia en este 2019 se mantendrá positiva, según autoridades de la Cámara Costarricense de la Construcción. Pedro Sánchez, director asociado de Newmark Knight Frank Central America, afirma además que continuarán ganando terreno los proyectos de usos mixtos, ya que brindan gran- des beneficios a los usuarios en un mismo punto.

En el caso nicaragüense, la construcción privada disminuyó un 20,9% con respecto a 2017, según cifras del Banco Central de Nicaragua. Las áreas comercial e industrial fueron las que registraron la mayor baja interanual: -82% y -61,4%, respectivamente. Leslie Martínez, presidenta de la Cámara Nicaragüense de la Construcción, explica que las condiciones socio-políticas que vive han ahuyentado la inversión privada nacional y extranjera, por lo que actualmente solo se impulsan proyectos de servicio público e infraestructura.

En tierras canaleras, el monto total de inversiones hechas tanto en el sector público como privado en el 2018 fue de US$2.168,2 millones, sin embargo, la inversión privada en el mismo cayó un 50% comparado con el 2017, según un análisis hecho por la Dirección de Estadísticas y Estudios Especiales de la Cámara Panameña de la Construcción (Capac). El gasto que más se redujo fue el de obras de edificios de oficinas, hoteles, locales, centros comerciales y comercios en general (53%).

Mercados especializados

A pesar del panorama contrastante que hay en la región, se visualiza una situación en común: los proyectos inmobiliarios de los seis países continúan mostrando mayor sofisticación.

“Ahora, los potenciales inquilinos de desarrollos de oficinas, industriales o logísticos buscan espacios cada vez más eficientes y funcionales, a fin de sacar el máximo provecho de ellos y adecuarlos conforme a sus necesidades y requerimientos”, afirma Daniel Álvarez, socio director de Cushman & Wakefield | AB Advisory.

Esa misma tendencia es la que ha impulsado el desarrollo de proyectos de uso mixto en la región, con componentes como oficinas, locales comerciales, áreas de entretenimiento, residencias, hoteles, instituciones educativas, consultorios médicos y más dentro de un mismo complejo. También explica el énfasis en una nueva era de amenidades, como salas de juegos, jardines Zen, terrazas ecológicas, jogging trails y centros deportivos, entre otras.

Eso permite que los diversos espacios de un desarrollo estén continua- mente en uso a lo largo del día, lo cual maximiza su utilización y rendimiento y, a la vez, respalda a las empresas para la atracción y retención de talento, considera Álvarez.

Otra tendencia es la toma de conciencia ambiental y responsabilidad social. Por ello, las certificaciones ambientales y de bienestar, como LEED y WELL, son cada vez más requeridas.

5 obstáculos que entraban el camino

1 La burocracia.

2 Lentos tiempos de aprobación de permisos de construcción.

3 Diversidad de procesos en múltiples instituciones.

4 Falta de digitalización de los trámites.

5 Falta de flexibilidad de requisitos y el tiempo de resolución de los créditos.

Pin It on Pinterest

Share This