¿Tiendes a ser negativo en el trabajo? Revisa tu propia actitud y sigue los consejos de estos expertos para evitar contagiar a toda la oficina con tu mal humor.

Por Expansión

Los colegas negativos pueden ser un verdadero lastre para la oficina. No solamente dañan la productividad y la moral, sino que sus actitudes son contagiosas.

Pero ¿y si la mala actitud proviene de ti?

“Cuando entras al trabajo con una actitud negativa, afectarás a los que te rodean”, dice Brandon Smith, un asesor de carrera que se enfoca en la disfunción laboral. “Hay una alta probabilidad de que perciban la misma vibra negativa y la imiten”.

Mantén las quejas bajo control

Reflexiona sobre cuántas de tus propias conversaciones comienzan con o involucran tus quejas. Si es algo que sucede comúnmente, ten la intención de equilibrarlo con comentarios más positivos.

“La gente recuerda lo que dices y tu actitud persiste”, menciona Kerry Hannon, autora de ‘Love Your Job: The New Rules for Career Happiness’.

Agregar un ‘pero’ y luego un pensamiento positivo a un comentario negativo puede ayudarte a tener un mejor estado de ánimo, recomienda Jon Gordon, autor de ‘The Power of Positive Leadership’. Por ejemplo, está lloviendo y realmente esperaba un buen trayecto, ‘pero’ mi césped necesitaba ser regado.

Y cuando ocurra una conversación negativa a tu alrededor, resiste el impulso de entrar y participar.

Pero puedes hacerlas más productivas instituyendo una regla de ‘no quejarse sin ofrecer una solución’, aconseja Gordon.

“Si te estás quejando, no estás liderando. Debes concentrarte en las soluciones y en lo positivo, en lugar de en lo negativo”, indica.

Ten algo que esperar

Tener un ritual diario que disfrutes puede ayudarte a salir del mal estado de ánimo. Y no tiene que ser algo extravagante: una taza de café, leer tu blog favorito o una caminata rápida.

“Agrega algo a tu día que desees hacer”, dice Hannon.

Encuentra un nuevo desafío

Quedarte atrapado en una rutina puede apagar tu estado de ánimo, así que esfuérzate por desafiarte constantemente y salir de tu zona de confort.

Alza la mano para asumir una nueva tarea, busca clases de capacitación o inscríbete para liderar un proyecto de voluntariado.

Pon positividad en tu calendario

Con demasiada frecuencia nos enfocamos en las cosas malas que pasan y pasamos por alto los aspectos positivos.

“Nacimos para ser aprensivos”, expone Joe Robinson, un experto en equilibrio laboral. Para ayudar a combatir eso, sugirió enumerar tres cosas que salieron bien ese día antes de acostarte. No tienen que ser eventos importantes: viste una hermosa puesta de sol, dijiste un chiste gracioso, recibiste un cumplido de tu jefe o conseguiste un asiento en el tren.

“Esto desplaza lo negativo y llena tu cerebro con cosas positivas, lo que conduce a una perspectiva más positiva”, indica Robinson.

Contagiar la positividad a los demás también es muy útil.

Smith aconseja a sus clientes que establezcan un recordatorio de calendario que se repita todos los viernes por la mañana para recordarles que digan algo positivo a un compañero de trabajo esa semana.

Encuentra una pasión externa

Habrá días e incluso semanas en que el trabajo va a ser malo, por lo que necesitas un pasatiempo o pasión fuera del trabajo para equilibrarlo.

“Te da algo que esperar”, dice Robinson. “Sí, tuviste una mala semana, pero sabes que vas a salir y divertirte”.


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