Los productos que tienen como materias primas aluminio y cobre, deben reflejar el aumento del dólar en sus precios.

Por Revista Summa

Reducir algunos costos y evaluar cambiar de proveedores son algunas formas de contrarrestar la fortaleza del dólar.

Los países que se han visto más afectados por la depreciación de su moneda desde que comenzó la propagación del COVID-19 en la región son: Perú, Brasil, Chile, México, Argentina y Colombia. Mientras los casos seguían aumentando, las monedas de Latinoamérica se desplomaban frente al dólar. 

Por ejemplo en Perú, el dólar ha subido a su máximo nivel en más de diez años y esto podría traer consigo una sensación de pobreza inmediata para aquellas personas que ahorran o tienen deudas en dólares. Lo mismo sucede con los negocios que manejan ingresos en soles y tienen deudas en dólares o viceversa. El alza en el tipo de cambio ha puesto en una situación vulnerable a las empresas, sin embargo, el primer consejo es: no entrar en pánico.

Los efectos del tipo de cambio no se dan en todas las industrias por igual, esto se refleja en los estados financieros de la organización. Con el incremento en el tipo de cambio suben, por ejemplo, las cuentas por pagar de las empresas con insumos en dólares, además del pago de deudas en esta divisa.

En algunos casos, las empresas absorben una parte del incremento en sus insumos y trasladan una parte al consumidor final. Los productos que tienen como materias primas aluminio y cobre, deben reflejar el aumento del dólar en sus precios porque son directamente dependientes de la moneda.

Aún no tenemos certidumbre sobre qué tan volátil continuará el tipo de cambio durante el año. Por eso, el equipo de Kambista, casa de cambio digital, recomienda una serie de medidas que las empresas deben tomar en cuenta para no perder rentabilidad frente a una mayor depreciación del sol.

  1. Obtener financiamiento en moneda local

Los empresarios y emprendedores que busquen préstamos en los siguientes meses deberán solicitar sus créditos en la misma moneda en la que perciban sus ingresos. El objetivo es no pagar de más en cada cuota ya que eso podría perjudicar la salud financiera de la empresa. Así, solo si tu empresa es exportadora estará protegida ante el tipo de cambio y podría pedir créditos en dólares, si no lo es, la recomendación es pedir préstamos en moneda local.

  1. No endeudarse en dólares

Las deudas en dólares son uno de los mayores riesgos que tienen las empresas  ante el alza del tipo de cambio. Por ello, las empresas no deberían contraer más deudas en dólares de las que ya tienen. De ser necesario, la recomendación es que lo hagan en el corto plazo, idealmente en menos de un año.

  1. Ahorrar en dólares

Si la empresa gana en dólares, puede ahorrar en esa misma moneda ya que si la tendencia al alza continúa, podrá obtener ingresos adicionales cuando cambie de dólares a su moneda local. Además, contará con buenos intereses que podrían pagar por estos depósitos.

  1. Cambiar dólares de manera online

Aunque ya contamos con mayores libertades de desplazamiento, la recomendación sigue siendo quedarse en casa. En este sentido, lo mejor sería hacer transacciones de tipo de cambio de manera online. Existen en la región plataformas que ofrecen este tipo de transacciones como Kambista, que ofrece a sus usuarios realizar operaciones de cambio en tres simples pasos. Asimismo, puedes suscribirte a sus alertas de tipo de cambio para encontrar el mejor que más te convenga para realizar la transacción.

  1. Reducir costos en tu cadena productiva

Recortar personal o inventarios llevará a tu empresa a producir menos y a tener problemas para enfrentar la demanda del mercado. Por eso, si los costos de tus insumos siguen aumentando busca en tu cadena operativa qué gastos puedes reducir o tercerizar.

  1. Busca nuevos mercados

Si el mercado interno no está respondiendo como lo esperabas y tus costos siguen elevándose por la necesidad de traer insumos del extranjero, una opción es comenzar a buscar clientes fuera del país o un nuevo nicho de mercado que sí esté dispuesto a pagar un poco más por tu producto o servicio.

  1. No especular

Por el momento, no es recomendable especular sobre el tipo de cambio para hacerle frente a las deudas. Lo mejor sería esperar a que exista mayor certidumbre sobre la situación financiera en el país. Mientras tanto, las empresas pueden priorizar sus gastos, ajustando aquellos que no son fundamentales y eliminando aquellos que son innecesarios.

  1. Plantea un escenario real y hasta pesimista

Es mejor prevenir que lamentar. Por eso, al momento de hacer una planeación financiera del negocio, las empresas están obligadas a ser disciplinadas y sinceras. Al ver todo de manera optimista el emprendedor puede autoengañarse y realizar una planeación en base a un escenario utópico. Lo mejor sería, debido al contexto, planear en base a un escenario conservador, por lo menos hasta que existe un mejor panorama con respecto a la situación actual.

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