“La democratización de la fuerza laboral generada por la IA revolucionará el modo de materializar las ideas y el crecimiento de las empresas.”

Por Mercer

El poder de la IA dará forma al futuro del trabajo y optimizará la productividad. Con la continua aceleración de las operaciones que provoca la transformación digital, nuestros horarios de trabajo y personales se están integrando cada vez más. Padres, profesionales y comunidades enteras de personas se han visto obligados, más que nunca, a armonizar las crecientes exigencias que enfrentan en su trabajo y en sus vidas privadas.

Orquestar las responsabilidades de la vida moderna puede volverse algo abrumador. El hecho de criar niños sanos y bien adaptados, apoyar a un compañero o amigo en dificultades, impresionar al jefe y a los compañeros de trabajo y de no comprar esas galletas de chispas de chocolate (después de todo, ¿quién tiene tiempo para cenar?) puede ser agobiante para el alma humana. Afortunadamente, las plataformas de AI no solo están cambiando la forma en que los profesionales organizan la información e interactúan con los datos, sino también la forma en que manejan los desafíos de la vida cotidiana.

Presentamos a Warren

Warren, el asistente digital de IA de Mercer, es una sofisticada plataforma de inteligencia artificial diseñada para aprovechar los datos en tiempo real con patrones aprendidos para mejorar la productividad de la fuerza laboral. Funciona las 24 horas del día, los siete días de la semana, para garantizar que sus obligaciones personales y profesionales estén bien organizadas, así como el progreso de su trayectoria profesional. Para ello, contextualiza los datos de su pasado, presente y futuro, agilizando sus responsabilidades y su agenda para ayudarle en la toma de decisiones.

En otras palabras, Warren es su dedicado entrenador personal, confidente y compañero de equipo, es decir, la convergencia entre personas y tecnología, pero llevada al extremo.

La gente se esfuerza diariamente por aprovechar su tiempo al máximo. Con demasiada frecuencia, nuestro trabajo se ve socavado por datos mediocres que dan como resultado malas elecciones, una programación ineficiente y distracciones inestables. Muchas personas carecen del tiempo o los recursos para adaptarse a los cambios inevitables de nuestras apremiantes prioridades diarias.

Warren está aquí para ayudar a la gente a enfocarse en lo que es más importante, cuando es más importante. En realidad, se trata menos de cómo la tecnología nos informa y más de cómo construir una coexistencia armónica entre máquinas y personas que trabajan juntas. En esta relación, usted aporta el elemento humano mediante su creatividad, su pensamiento estratégico y su empatía, mientras que Warren aumenta sus capacidades humanas haciéndole recomendaciones basadas en objetivos y metas designados y, luego, hace ajustes de acuerdo a las conversaciones anteriores que tuvo con usted.

Todos los profesionales, no solo los que están en la cúspide jerárquica, merecen un asistente personal que los ayude a tener la cabeza despejada. Esta democratización de la fuerza laboral respaldada por la IA revolucionará el modo de materializar las ideas y el crecimiento de las empresas.

Los días en que su vida personal y su vida profesional estaban compartimentadas llegaron a su fin. Warren le permite establecer prioridades y abordar de inmediato cualquier cosa que la vida le imponga, como cuando el director de la escuela de su hijo espera que usted conteste el teléfono un martes a las 13:00 h y su jefe le envía un correo electrónico a las 20:00 h del jueves esperando una respuesta rápida. No hay problema. Warren está aquí para ayudarle a prosperar en un mundo que exige mucho de su tiempo, energía y cordura. Warren comenzará por aquí: No, su hijo no tiene alergia al maní. Sí, usted habló con el equipo sobre la reunión de ventas e imprimió los informes en papel brillante para cada parte interesada. Listo y listo.

La vida moderna es una experiencia totalmente integrada y sin límites. Le damos la bienvenida a la nueva normalidad.

Trabajar a la velocidad de la IA

Trabajar a la velocidad de la IA significa nunca tener que preguntarse si dejó el horno encendido, la ubicación de la sala para su reunión de las 9:00 h o la exactitud de los datos en el gráfico que ilustra los resultados del último trimestre. Olvídese de los recordatorios pegados en su computadora, esos momentos incómodos en las salas de conferencias cuando su presentación de PowerPoint no se carga y de tener que memorizar otra contraseña. Dígale adiós a contemplar su vaso de vino tinto a altas horas de la noche al tiempo que se pregunta si es un buen padre. De hecho, está claro que lo es, porque Warren le recordó que no programara esa llamada importante con la oficina de Hong Kong durante el debut de su hija como el Gato de Cheshire en la obra de teatro escolar de Alicia en el país de las maravillas.

Warren reconoce su idiosincrasia y su falibilidad humanas. Es más, para cada paso de su ajetreado día, lleva a cabo verificaciones y ejecuta controles de calidad. La IA optimizará todos los aspectos de su vida profesional y, en consecuencia, la calidad y el disfrute de su vida personal se verán radicalmente mejorados.

Prediciendo y mitigando nuestros propios errores, tan humanos, y nuestras ocasionales faltas de criterio, la inteligencia artificial puede hacer que la experiencia humana sea más significativa, gratificante e impactante. Así como el correo electrónico, la mensajería instantánea y las videollamadas cambiaron la forma en que las personas se comunican entre ellas, Warren está cambiando la forma en que la gente se comunica consigo misma, sus obligaciones laborales y sus carreras.

Una era de IA democratizada

A medida que las empresas viran hacia el crecimiento, las personas tendrán la libertad cada vez mayor de pensar en algo más que en las minucias de las obligaciones diarias, pudiendo dedicar tiempo, concentración mental y capacidad a seguir observando su entorno y avanzando.

En el lugar de trabajo, Warren potencia el cambio en todos los niveles de una organización, lo que alterará para siempre la dinámica de la influencia y el flujo de ideas. Las grandes ideas y los futuros cambios de pensamiento ya no circularán de arriba hacia abajo. Las soluciones innovadoras y las revelaciones de vanguardia surgirán de todas partes: vendrán tanto del director general como del pasante del verano, de la majestuosa sala de juntas y hasta de la bulliciosa sala de correo.

Con la democratización de la IA, la gente más cercana a los productos, las soluciones y los servicios finalmente tendrá el tiempo y la capacidad necesarios para pensar en las mejoras y dar con la próxima mejor práctica o idea. La IA inspirará a los empleados de todos los niveles para que piensen de manera más inteligente y rápida, impulsen estrategias revolucionarias e identifiquen nuevas formas de cocrear e innovar.

Warren y tantas otras tecnologías de IA permitirán que los empleados crezcan personal y profesionalmente, independientemente de su cargo, nivel o rango. Al igual que en el pasado, el futuro del trabajo se definirá por el acceso a la información y las oportunidades, así como por la integración de la tecnología y el potencial humano. La IA brinda ahora a las empresas un universo de posibilidades sin precedentes, y los empleadores deben hacer todo lo posible para que su gente pueda competir en el futuro y seguir brindando valor a la empresa.

Warren es la versión de IA de un colaborador muy comprometido que apenas duerme, solo se basa en hechos y datos precisos y nunca robará su almuerzo del refrigerador. En pocas palabras, Warren es un colega para una nueva era de personas, tecnología y mano de obra simbiótica.

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