La imagen pública se compone a su vez de 6 imágenes subordinadas que deben trabajarse en conjunto.

Por Revista Summa

La imagen personal es algo imprescindible, pues aunque no lo queramos, con solo interactuar con los demás, ya estamos transmitiendo estímulos que le permitirán crearse a los demás una percepción de lo que somos y hacemos.

En este sentido, la asesora de imagen, Luigina Campos afirma que ya que, de por sí, siempre vamos a proyectar una imagen, por qué no trabajarla y encargarnos de desarrollarla para proyectar lo que a nosotros nos interesa y nos permite lograr los objetivos.

Para esto, la experta insiste en que la imagen pública se compone a su vez de 6 imágenes subordinadas que deben trabajarse en conjunto y deben ser coherentes entre ellas para que podamos construir esa percepción confiable y creíble de nosotros mismos.

“Cuando hablamos de imagen personal nos enfocamos solo en la parte de vestimenta y descuidamos aspectos importantes de fondo. Si bien es cierto todo ingresa por los ojos, la vestimenta no es lo único que se debe de tomar en cuenta a la hora de trabajar la imagen personal. La imagen es integral por lo tanto enfocarse solo en un aspecto podría ser el declive de lo que queremos proyectar”, expresó la asesora. 

Así, para crear una marca personal, se deben de tomar en cuenta 6 imágenes diferentes:

•           Imagen física

•           Imagen verbal

•           Imagen audiovisual

•           Imagen visual

•           Imagen profesional

•           Imagen ambiental

“La vestimenta es solo parte de nuestra imagen física, pero como decía anteriormente, la construcción de marca personal debe ser integral. La imagen se compone de forma y de fondo, la forma es el lenguaje no verbal y el fondo el lenguaje verbal, ambos deben ser coherentes y enviar el mismo mensaje. Si se descuida la forma, el mensaje carecerá de credibilidad y si se descuida el fondo, carecerá de sustento. Ante esto, es necesario tomar en cuenta que aunque usemos la mejor vestimenta que exista, si nuestro lenguaje corporal transmite pereza y aburrimiento, de nada valdrá el vestido que usemos. Por otra parte un lenguaje corporal bien producido necesita la vestimenta que apoye ese mensaje”, señaló.

¿Cómo construir una marca personal confiable y creíble? Para esto, según la asesora, se debe trabajar en desarrollar una imagen adecuada en cada uno de los componentes que integran la imagen personal.

“El perfume que usamos, la oficina donde atendemos al cliente y este tipo de elementos son parte de la imagen ambiental. De nada valdría una excelente presentación personal si nuestro aroma dice lo contrario o nuestra oficina está desordenada y huele mal”, destacó.

Por otra parte, un punto clave de la imagen visual es el uso de las redes sociales, pues la forma de exponernos y utilizar estas plataformas podría hacer que la audiencia deje de creer en nuestro profesionalismo.

“La mala ortografía o el no saber hablar afecta directamente la imagen verbal, y por ende repercute en toda nuestra imagen. De igual forma el no saber manejar conflictos y explotar fácilmente en una conversación o al atender a los clientes, podría afectar nuestra imagen pública y por ende nuestra imagen profesional”, detalló Campos.

Trabajar de manera conjunta en estos detalles es lo que permite construir una imagen confiable y que genere credibilidad, comunicando los mismos estímulos de una manera muy exitosa. Para poder lograrlo, la asesoría de imagen es una herramienta muy valiosa que puede orientarnos en este proceso.

“En cada una de las áreas es importante que hagamos un análisis e investigación de la percepción que otros tienen de nosotros para unificar todas las áreas y enviar un mensaje coherente. Dentro de la asesoría de imagen, este proceso se hace en varias sesiones y se le muestra al individuo cómo desarrollar una imagen pública exitosa. Una vez que logramos hacer esto, nuestra imagen empieza a transmitir confianza y generar credibilidad”, finalizó.

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