En Nicaragua, el mandatario Daniel Ortega criticó a los «vende patrias» que, a su juicio, quieren que este país vuelva a ser «colonia de España» o de Inglaterra o de los Estados Unidos.

Por EFE

Centroamérica conmemoró este miércoles los 200 años de su independencia de España sin actos masivos debido a la pandemia de la covid-19, y con llamados a la unidad y a la defensa de la democracia en una región azotada por elevados niveles de pobreza y violencia que llevan a miles a emigrar.

El Acta de Independencia de Centroamérica – Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua – proclamó el 15 de septiembre de 1821 la desvinculación de la capitanía general de Guatemala de la monarquía española, en una reunión de su diputación presidida por su jefe político superior, Gabino Gaínza.

Los actos masivos fueron suspendidos a causa de la covid-19, que golpea con nuevas olas a Guatemala y Costa Rica, aunque grupos opositores o asociaciones indígenas aprovecharon la fecha para protestar.

En Costa Rica, el presidente Carlos Alvarado destacó el legado democrático y de derechos humanos de su país, así como el liderazgo en materia ambiental, aunque reconoció que existe un reto grande de brindar conexión a internet y equipos tecnológicos a todos los estudiantes.

En Honduras, el presidente Juan Orlando Hernández dijo que «Centroamérica debe ser una zona de paz», y que «hoy más que nunca debemos avanzar en la construcción gradual y progresiva» de la unión centroamericana.

En El Salvador, miles de personas aprovecharon la efeméride para protestar contra el Gobierno de Nayib Bukele por decisiones como la adopción del bitcóin y la deriva «autoritaria» del mandatario, según diversos sectores.

En una alocución nacional nocturna, Bukele dijo que su país «vive un momento histórico», que «somos la generación que rompió las ataduras con el pasado» que lucha por la «verdadera independencia», hacia la que los salvadoreños dieron el primer paso hace dos años cuando lo eligieron como presidente y acabaron con una hegemonía bipartidista.

En Guatemala, donde el martes en el Congreso el presidente Alejandro Giammattei hizo un llamado «a la unidad» en su país, miles de campesinos se manifestaron este miércoles para denunciar que estos 200 años han sido de «calamidad» para los pueblos originarios «por el saqueo, la corrupción, el racismo y la represión».

En Nicaragua, el mandatario Daniel Ortega criticó a los «vende patrias» que, a su juicio, quieren que este país vuelva a ser «colonia de España» o de Inglaterra o de los Estados Unidos, aunque también dijo que quieren tener «buenas relaciones con todos los países del mundo».

Organismos internacionales y varios países han denunciado la violación de derechos humanos y que peligra la democracia en Nicaragua, donde decenas de opositores han sido encarcelados y son procesados por delitos económicos o por traición a la patria, cuando faltan semanas para las elecciones de noviembre en las que Ortega buscará una nueva reelección.

Por su parte, el Gobierno español felicitó este miércoles a Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua en el bicentenario de sus respectivas independencias, recordando «el rico pasado compartido» y el renovado «compromiso» español con la región centroamericana.

UNA CENTROAMÉRICA EN CRISIS SOCIAL Y PRODUCTIVA

El Informe del Estado de la Región 2021 señaló que a 200 años de vida independiente el balance general es negativo para una Centroamérica que se hunde en la peor crisis de las últimas tres décadas, desde que se dio la pacificación de la región.

El coordinador del reporte, Alberto Mora, afirmó en entrevista con Efe que pese a los logros en la «producción de energía eléctrica con fuentes renovables, el cierto aumento en los niveles de cobertura de la educación y de la inversión pública en materia social, los avances son insuficientes y con enormes asimetrías entre los países» centroamericanos.

«Lo fundamental ahorita es un llamado muy claro y muy enérgico desde las sociedades en su conjunto y de quienes ocupan posiciones de liderazgo, para el restablecimiento de la democracia y los derechos humanos en la región, porque sin eso no podemos alcanzar la estabilidad económica que necesitamos», explicó Mora, que habló de un «deterioro institucional» en Nicaragua, país sumido en una crisis sociopolítica desde abril del 2018, y El Salvador.

Entre los principales retos que afronta la región, Mora señaló mejorar el nivel educativo de la población, ya que esto se transforma en una barrera que impide a las economías avanzar hacia su modernización y lograr mayores niveles de crecimiento y productividad.

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