Reporte del Banco Mundial destaca que reducción en el número de contagiados de covid-19 han sido necesarios para la mejora de la perspectiva.

Por La Estrella

La reducción de contagios por la covid-19 durante los primeros meses del 2021, así como el desarrollo de proyectos de transporte público y el plan de vacunación, llevaron al Banco Mundial (BM) a ratificar la perspectiva del crecimiento económico de Panamá en 9.9% para el año en curso.

Mediante el reporte «Global Economic Prospects, June 2021», revelado este martes, el BM consideró que aunque Panamá atravesó uno de los mayores índices de contagio por la covid-19, el Producto Interno Bruto (PIB) podría situarse en 9.9% tras atravesar un 2020 en -17.9%.

Con base en el informe, para los años 2022 y 2023 la perspectiva baja un poco y se sitúa en 7.8% y 4.9%. Mientras que en la región, Guyana mantendrá la perspectiva más alta en la región con 26.0% para 2022 y 23.0% en 2023.

En el mundo, la perspectiva de crecimiento del PIB para el año en curso es de 5.6%, marcada por la recesión provocada por la pandemia por la covid-19, pero cuyo repunte se debe al dinamismo de algunas de las principales economías.

El organismo reconoce que a junio de 2021, muchos mercados emergentes y economías en desarrollo continúan luchando contra la pandemia y sus consecuencias.

A pesar de la reactivación, para fin de este año 2021, el BM prevé que la producción mundial será un 2% inferior a lo que proyectaban previo a la pandemia. Además para 2022, las pérdidas de ingresos per cápita no revertirán para cerca de los dos tercios de los mercados emergentes y economías en desarrollo.

«Si bien existen signos de recuperación mundial que se reciben con agrado, la pandemia sigue generando pobreza e inequidad en la población de países en desarrollo de todo el mundo», señaló el presidente del Grupo Banco Mundial, David Malpass, a través de un comunicado de prensa. «Es fundamental que se lleven adelante (…) iniciativas coordinadas destinadas a acelerar la distribución de vacunas y el alivio de la deuda, en especial, para países de ingreso bajo. A medida que la crisis de salud se apacigüe, los encargados de formular políticas deberán abordar los efectos perdurables de la pandemia y tomar medidas para impulsar un crecimiento ecológico, resiliente e inclusivo y proteger, al mismo tiempo, la estabilidad macroeconómica».

El reporte destaca que entre las principales economías que este año registrarán un crecimiento económico o de su PIB son: Estados Unidos, con 6.8% como resultado del apoyo fiscal a gran escala y de la reducción en las restricciones establecidas debido a la pandemia. Mientras que en otras economías avanzadas, el crecimiento también es firme aunque menor. Entre los mercados emergentes y las economías en desarrollo, se prevé que China tendrá un repunte del 8.5% este año a causa de la demanda reprimida, destacó el informe.

INFLACIÓN

En otra sección del informe, el BM analizó el repunte de la inflación en el mundo que ha acompañado la recuperación de la actividad económica. La recesión mundial de 2020 provocó la menor caída de la inflación y el aumento posterior de la inflación más veloz de las últimas cinco recesiones mundiales. Si bien es probable que la inflación mundial siga aumentando durante el resto de este año, se prevé que continúe dentro de los rangos objetivo en la mayoría de los países que establecen metas de inflación. En aquellos mercados emergentes y economías en desarrollo donde la inflación supera la meta establecida, es posible que no se justifique una respuesta de política monetaria si esta es temporal y las expectativas de inflación siguen bien afianzadas.

«Una inflación más alta podría complicar las elecciones de políticas en los mercados emergentes y las economías en desarrollo en los próximos meses, ya que algunas de estas economías aún dependen de medidas de apoyo expansionistas para asegurarse una recuperación perdurable», sostuvo Ayhan Kose, director del Grupo de Perspectivas del Banco Mundial.

«Salvo que se aborden los riesgos que implica tener niveles de endeudamiento récord, estas economías siguen siendo vulnerables a las tensiones de los mercados financieros si la confianza de los inversionistas con respecto a los riesgos se deteriorara debido a las presiones de la inflación en las economías avanzadas», señaló Kose en el reporte a junio del BM.

Del estudio se desprende que el aumento en los precios de los alimentos y la aceleración de la inflación agregada también pueden sumarse a los problemas relacionados con la inseguridad alimentaria en los países de ingreso bajo, donde los responsables de formular políticas deben asegurarse de que el aumento en las tasas de inflación no debilite las expectativas inflacionarias y deben resistir la tentación de otorgar subsidios o establecer controles de precios a fin de evitar ejercer mayor presión al alza sobre los precios de los alimentos mundiales.

En lugar de lo anterior, el Banco Mundial propone que es más útil contar con políticas que se concentren en ampliar los programas de redes de protección social, y mejorar así la logística y la resiliencia frente al cambio climático del suministro local de alimentos.

Tabla de perspectiva de crecimiento del Banco Mundial a junio de 2021

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