La economía hondureña, medida a través del Producto Interno Bruto (PIB) en términos reales, registró un crecimiento interanual de 3.5% al primer trimestre de 2019.

Por Revista Summa

El Directorio del Banco Central de Honduras (BCH), aprueba la Revisión del Programa Monetario 2019-2020 y presenta la actualización del marco macroeconómico para el bienio, adecuándolo a la evolución del primer semestre de la economía internacional y doméstica, así como a las perspectivas más recientes de la economía mundial.

En el ámbito interno, se observó una menor inflación respecto al año previo en el primer trimestre del año; no obstante, en los siguientes dos meses la inflación registró una aceleración derivada del ajuste a las tarifas de energía eléctrica aplicadas en abril, lo que ocasionó que temporalmente se situara por encima del límite superior del rango de tolerancia (4.0% ± 1.0 puntos porcentuales-pp). Pese a lo anterior, entre junio y julio, la inflación ha mostrado una desaceleración, ubicándose en 4.69% en julio de 2019, explicada en parte por la reducción en los precios internos de los combustibles y la normalización de los efectos de las tarifas de energía eléctrica. Por otra parte, la inflación subyacente ha presentado un comportamiento a la baja en los últimos dos meses situándose cercana al 4.0%, evidenciando que las presiones inflacionarias provenientes de la demanda agregada son moderadas. En este contexto, los pronósticos de corto y mediano plazo indican que la inflación total y subyacente se ubicarían dentro del rango de tolerancia para diciembre de 2019 y 2020.

La economía hondureña, medida a través del Producto Interno Bruto (PIB) en términos reales, registró un crecimiento interanual de 3.5% al primer trimestre de 2019, ubicándose dentro del rango estimado en el Programa Monetario (PM) 2019-2020 (3.3%-3.7%), producto principalmente del dinamismo del consumo privado, exportaciones y la acumulación de inventarios; contrarrestados en parte por la menor inversión privada y pública. Por su parte, los principales indicadores de coyuntura económica de alta frecuencia, como el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), indican una moderación en la actividad económica en relación a lo observado en años previos, explicado por la desaceleración en el crecimiento de la Manufactura y Agricultura, mismas que están siendo compensadas en parte por el buen desempeño de los rubros de Intermediación Financiera y Telecomunicaciones. En ese contexto y en línea con la evolución de economía mundial, se estima que para el cierre de 2019 y 2020, la economía hondureña muestre un crecimiento entre 3.0% y 3.4%.

Por su parte, el Sector Público No Financiero registró superávit de 1.0% del PIB a mayo del presente año, influenciado principalmente por el resultado de la Administración Central y el buen desempeño de los institutos de pensión y seguridad social, lo que estaría indicando que se mantiene la estabilidad fiscal reflejada en el cumplimiento de la Ley de Responsabilidad Fiscal.

En lo concerniente a la posición externa del país, el déficit en cuenta corriente de la Balanza de Pagos como porcentaje del PIB se ubicaría en 3.8% para el cierre de 2019 y 2020, inferior al observado en 2018 y similar al estimado en el PM 2019-2020, comportamiento atribuido principalmente a la desaceleración de las importaciones de bienes, aunado al crecimiento de las remesas familiares; contrarrestado en parte por las menores exportaciones de bienes.

En ese sentido, se espera que el saldo de reservas internacionales, permita continuar manteniendo una cobertura superior o igual a 5.0 meses de importación de bienes y servicios, contribuyendo a preservar una posición externa favorable.

El escenario económico ha permitido que el BCH mantenga sin modificación la Tasa de Política Monetaria y demás instrumentos de política desde enero de 2019. No obstante, la desaceleración observada en el transcurso del año en los depósitos, estaría indicando una menor tasa de crecimiento respecto a la prevista anteriormente. Por su parte, las tasas de interés del sistema financiero se muestran similares al año previo, contribuyendo a que el crédito al sector privado registre tasas de crecimiento superiores al promedio de 2018, orientadas principalmente a los sectores consumo, industria y agropecuario, por lo que éste alcanzaría una expansión superior a la estimada en el PM 2019-2020.

El BCH continuará fortaleciendo el marco operacional de la política monetaria, de manera que sus instrumentos se adecúen a las condiciones de liquidez existentes en la economía.

Asimismo, seguirá adaptando su política cambiaria, para que pueda enfrentar de mejor manera choques externos e internos, reduciendo el traspaso de potenciales fluctuaciones de tipo de cambio a los precios nacionales. En este sentido, continuará evaluando el comportamiento del mercado interbancario de divisas con el fin de continuar fortaleciéndolo.

En el entorno internacional, las proyecciones de crecimiento mundial para 2019 y 2020 publicadas por el Fondo Monetario Internacional en julio de 2019, fueron revisadas a la baja respecto a lo estimado en el World Economic Outlook (WEO) de enero del mismo año (versión disponible al momento de la aprobación del PM 2019-2020). No obstante, destaca una revisión al alza del crecimiento de los Estados Unidos de América (EUA) para 2019, explicada por el buen desempeño del primer trimestre dadas las mayores exportaciones y la prevalencia de los efectos del estímulo fiscal del año anterior. Asimismo, la reciente reducción de la tasa de interés de la Reserva Federal de los EUA y sus posibles recortes adicionales, estarían indicando condiciones financieras internacionales menos restrictivas respecto al escenario considerado en el PM 2019-2020.

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