Aumento salarial de segundo semestre rondaría entre un 2% y 3% para el sector privado, según estimaciones de Grupo ACOBO. En la metodología para definir el porcentaje de aumento debe prevalecer criterios de productividad para efectos de encontrar un punto ideal que satisfaga tanto al productor como al trabajador, señalan expertos.

Por Revista Summa

Dada la situación económica actual del país y la baja inflación que se ha dado en los últimos meses, el aumento salarial que se negocia desde el lunes anterior en el Consejo Nacional de Salarios para el segundo semestre del año y que beneficiará a los trabajadores del sector privado, sería de entre un 2% y un 3%, según estimaciones de Grupo ACOBO.

De acuerdo con Orlando Soto, gerente general de Grupo ACOBO, “los mecanismos actuales para definir el porcentaje de aumento salarial toman como referencia la inflación, estrategia que deja de lado criterios de eficiencia y productividad, muy necesarios en un entorno competitivo. Las cifras de inflación de mayo (0,97% interanual), más que alegrar, preocupan, y esto influirá en la decisión final del Consejo Nacional de Salarios a la hora de definir el aumento salarial para el sector privado para los últimos seis meses del año”.

El experto agregó que es importante tomar en cuenta que la inflación subyacente (no toma en cuenta los productos energéticos ni los alimenticios sin elaborar), si bien ha tenido un comportamiento similar al Índice de Precios al Consumidor (IPC), desde hace poco más de tres meses ha venido superado al IPC, situación que puede ofrecer indicios de brotes inflacionarios internos que pudieran tomarse en cuenta en las negociones salariales por venir.

“Tomando como referencia la serie original del IMAE, el crecimiento económico de nuestro país de diciembre del 2010 a marzo del 2015, ha sido cerca de un 4%, determinado por un ciclo expansionista entre diciembre del 2010 y febrero del 2012, y por otro de des-aceleración que terminó con una tasa negativa de crecimiento del 1,14% en marzo del 2013, posteriormente ha crecido a tasas menores a niveles cercanos al 2% hasta la fecha. En dicho periodo, la inflación medida por el IPC se sostuvo entre el 4% y 6%, comportamiento que es tomado en cuenta para definir el porcentaje de aumento”, señaló Soto.

El gerente de Grupo ACOBO recomendó que dentro de la metodología planteada para definir el porcentaje de aumento semestral, debería prevalecer criterios de productividad para efectos de encontrar un punto ideal que satisfaga tanto al productor como al trabajador, y que en esa línea se convierta en un instrumento para impulsar el crecimiento económico del país.

En lo que concierne a sacarle el mayor provecho al aumento que recibirá cada trabajador, Soto recomendó cuatro puntos o prioridades que se deberían tener presente todo trabajador a la hora de realizar su presupuesto familiar o personal.

“El uso razonable del dinero tiene cuatro objetivos fundamentales que es recomendable aplicar en el siguiente orden: 1) pagar las obligaciones tributarias, 2) atender las obligaciones financieras para mantener la reputación crediticia y grados de libertad en situaciones futuras, 3) atender las necesidades fundamentales de nuestra familia, y 4) si logrado lo anterior aún nos queda parte de nuestro salario, debemos ahorrar”, indicó el experto.

Una vez definido el reajuste salarial, este será valedero para el segundo semestre del presente año 2015 y regirá a partir del 1° de julio del 2015.

Recientemente, los empresarios solicitaron que el aumento para el segundo semestre sea del 0,94%.

Pin It on Pinterest

Share This