La industria aérea ha calculado pérdidas multimillonarias.

Por La Estrella

Los efectos que va dejando el nuevo coronavirus (Covid-19) en la economía mundial son, hasta el momento, cuantiosas y, evidentemente, uno de los sectores que más se ha visto afectado es el de la industria aérea, que prácticamente está paralizada.

Panamá, por ejemplo, suspendió todos los vuelos internacionales desde el pasado 20 de marzo, es decir, del aeropuerto de Tocumen no despega ningún vuelo, a menos que sea para ayuda humanitaria. Esta realidad representa una pérdida de $681 millones, según cálculos de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés).

Las pérdidas a nivel mundial de la industria aérea se calculan en US$250,000 millones, una cifra que representa el presupuesto del Estado panameño de, al menos, una década, según el actual, que fue aprobado por US$23, 322 millones.

De acuerdo con IATA, los US$250,000 millones en pérdidas representan una disminución del 44% de ingresos a la industria en comparación con el año pasado y una caída de la demanda en un 38%.

En el segundo semestre del año, las pérdidas netas alcanzarán US$39,000 millones. En América Latina y el Caribe las pérdidas serán de US$15,000 millones y 12.000 empleos directos.

Estas cifras fueron reveladas por Peter Cerdá, vicepresidente regional para las Américas de IATA, durante una teleconferencia con periodistas de Latinoamérica en la que explicó el impacto del nuevo coronavirus en la industria de la aviación y las “medidas de alivio” que deberán asumir los gobiernos.

Cerdá aclaró que las cifras de pérdidas están basadas en las condiciones actuales como consecuencia de la crisis sanitaria que sufren todos los países afectados por el nuevo coronavirus.

“La pandemia del Covid-19 prácticamente ha detenido la aviación mundial”, remarcó.

En el caso específico de Panamá, Cerdá planteó cuatro medidas que debe adoptar el Gobierno: suspensión del cobro por el estacionamiento de aeronaves en el aeropuerto de Tocumen, postergación temporal del pago del dividendo que Tocumen, S.A. paga al Estado, aplazar inversiones que no sean vitales y, por último, formular políticas e incentivos que permitan a la industria aérea acceder a facilidades crediticias.

En Panamá –con 89 destinos internacionales y con el aeropuerto de Tocumen como hub de las Américas– la conectividad aérea es determinante para su estabilidad y desarrollo económico, sostuvo Cerdá.

Cerdá calculó que las restricciones de viajes se mantendrán por tres meses y posteriormente se espera una recuperación gradual en el tercer y cuarto trimestres del año, es decir, entre julio y diciembre. Es por eso, añadió, que se requiere sostener la viabilidad de las aerolíneas durante estos meses iniciales para que puedan llegar a la etapa de recuperación.

Aunque las empresas aéreas proactivamente hayan tomado medidas de emergencia para reducir el impacto económico, la gravedad de esta situación hace imperioso el apoyo de los gobiernos para salvaguardar la liquidez que permita a las líneas aéreas sobrevivir a esta crisis y, por consiguiente, proteger los miles de empleos directos e indirectos generados por el transporte aéreo, así como el flujo de turistas y negocios al país, consideró Cerdá. Según las cifras de IATA, el transporte aéreo le genera a Panamá 238,000 empleos, de los cuales 24,000 son directos y el resto indirecto, especialmente el turismo que absorbe la mayor cantidad con 182,000. En cifras económicas, los cálculos son de $8,500 millones, incluye el turismo, lo que representa el 14% del producto interno bruto del país.

El Gobierno de Panamá suspendió todos los vuelos internacionales desde el pasado 20 de marzo, lo que provocó prácticamente la paralización total de la aerolínea panameña Copa, como parte de las medidas para contrarrestar el avance del nuevo coronavirus que ha provocado más del medio centenar de personas fallecidas.

Cerdá dijo que enviaron al presidente de la República, Laurentino Corizo, la solicitud sobre las medidas que se deben adoptar para la recuperación de la industria. “En estos momentos difíciles, el Gobierno puede brindar el apoyo al sector que ha sido socio estratégico del país. Sin ese apoyo, será complicado”, reiteró.

La conexión aérea que ofrece Panamá, analizó Cerdá, será esencial para la industria, cuando los países superen esta crisis sanitaria.

Sin medidas de alivio inmediatas, las aerolíneas que operan en Panamá no estarán en condiciones de continuar con los niveles anteriores a la crisis, o en el peor caso, podrían dejar de existir por completo, concluyó Cerdá.

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