La empresa estatal ha pagado a la constructora brasileña US$397 millones, y mantiene un saldo de US$386 millones

Por: La Prensa

Emitir más deuda. Este es el camino que tomará la administración de Tocumen S.A. con el fin de obtener los fondos que necesita para completar el financiamiento de su ampliación, proyecto que registra un atraso de cuatro meses debido a cambios en el diseño original.

Además, el contratista Norberto Odebrecht ha reducido el número de empleados ante la incertidumbre de si la administración de la terminal podría levantar el dinero para costear la obra.

Todavía no se ha definido el monto q ue será colocado, pero es seguro que superará los US$650 millones de la primera emisión que se hizo entre 2013 y 2014, y que parte de la misma, un 30% o US$200 millones, se utilizó para financiar la construcción de la terminal sur que incluye 20 puertas de abordaje y que estaría lista entre 2017 y 2018.

Del resto de los fondos de la primera emisión, $275 millones se emplearon para cancelar préstamos previamente adquiridos por Tocumen, S.A.; $100 millones en el pago de impuestos varios; $10 millones por el manejo de la operación; $26 millones para crear un fondo fiduciario yUS$39 millones para abonar a la deuda que tiene el aeropuerto con la Universidad de Panamá por la compra de 300 hectáreas.

Joseph Fidanque III, gerente de Tocumen, explicó que la emisión es necesaria para continuar con la expansión del aeropuerto.

Asegura que el plan financiero que dejó la pasada administración no es viable, ya que se basaba en la licitación de los espacios comerciales o duty free de la terminal sur, para pagar la obra, pero indicó que esos espacios no estarán listos antes de 2017.

“Son pocos, para no decir que nadie, los que van a invertir en algo que no podrán utilizar hasta dentro de tres años”, dijo Fidanque III.

El gobierno anterior esperaba conseguirUS$500 millones, y con esos fondos se le pagaría a la empresa brasileña Norberto Odebrecht que se ganó la licitación internacional por $679 millones.

Pero después de dos años de construcción, el costo final de la obra está rondando los $800 millones, luego que este gobierno solicitó modificaciones al diseño original bajo el argumento de que el edificio no era funcional para las exigencias aeroportuarias actuales.

A la fecha, Tocumen le ha pagado a la constructora brasileña US$397 millones, y mantiene un saldo de $386 millones. Es decir, que la empresa recibirá al final de la construcción $783 millones. Entre las modificaciones está la construcción de un puente que unirá la terminal sur con el actual edificio, y se amplió el espacio donde funcionará el área de equipaje.

También se ampliaron los pasillos internos de la terminal para evitar que se convirtieran en un cuello de botella, indicó Fidanque III.

Dentro de la estrategia financiera que ejecuta Tocumen, bajo la supervisión de Citibank, hace dos semanas Fidanque III se reunió en Nueva York, Estados Unidos, con las agencias calificadoras Fitch Ratings y Standard & Poor’s, para explicarles la hoja de ruta que seguirá la terminal aérea para obtener el dinero en los próximos años.

Las agencias que calificaron la primera emisión estaban preocupadas por la falta de fondos que venía registrando el aeropuerto para pagar su ampliación, dijo el gerente de Tocumen.

Fidanque III explicó que Tocumen ya obtuvo un préstamo puente porUS$150 millones, fondos que se utilizarán para cubrir los trabajos que hará Odebrecht por los próximos 12 meses.

En este préstamo de dos años de plazo participaron Banco General, Global Bank y Scotiabank, con un aporte de US$50 millones, cada uno.

La administración gestiona los trámites finales para recibir ese dinero. Este préstamo se cancelará con los fondos de la nueva emisión, y el resto del dinero se utilizará para financiar el último tramo de la construcción.

Entre otros trabajos, la administración también planea ampliar las calles de rodaje de la actual terminal para reducir el congestionamiento de aviones en las horas de mayor tráfico.

Dentro del programa expuesto a las agencias calificadoras también se presentó el plan a 20 años que realizó la gerencia de Tocumen, donde se incluye la construcción de la tercera pista de aterrizaje, así como la futura construcción de una terminal.

Además de hablar con las agencias calificadoras, Tocumen también se reunirá con los tenedores de los bonos actuales, a quienes se les explicarán las razones por las cuales se hará una nueva emisión, que sería según la recomendación de Citibank, colocada en su totalidad en el extranjero.

En 2013 se emitieron en la Bolsa de Valores de Panamá unos $400 millones, y en 2014 los US$250 millones restantes. Del último tramo,US$125 millones se colocaron en El Salvador a través de la casa corredora de bolsa Prival Securitie.

La administración confía en que la reducción del gastos, el aumento de la utilidad y el incremento de los ingresos le permitirán a Tocumen costear una nueva emisión de bonos.

Para fin de año se estima que la utilidad aumentará un 30%, impulsada por una mayor recaudación del dinero que dejan las concesiones comerciales.

Muchas de estas las entregó la pasada administración de forma directa sin tener que pagar un derecho de llave, pero que ahora sí están pagando el precio por operar en Tocumen.

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