Las soluciones de movilidad están determinando la forma en la cual las organizaciones están interactuando con sus empleados, socios, y clientes.

Por Rodolfo Pilipiak, Director General de HP Inc. para Centroamérica y el Caribe

Eventos inesperados traen cambios que duran mucho más que el mismo agente de cambio. Hoy estamos en medio de uno de esos eventos, que ha ampliado y redefinido los límites tradicionales entre el hogar y el lugar de trabajo.

Esto no tiene precedentes y obligó a casi todas las organizaciones a revisar sus planes de continuidad de negocios. Cada compañía tuvo que asegurar el bienestar de sus empleados, clientes, socios, y comunidades, mientras hacían lo mejor posible para mantener abierto el negocio. También los gobiernos y las organizaciones del sector público han tenido que seguir operando para mantener los servicios esenciales.

El común denominador que ha permitido a muchos individuos, organizaciones y gobiernos seguir funcionando es la tecnología. Hace una década, un evento de la misma magnitud habría llevado al mundo a un alto total. Hoy, la ubicuidad de la 4G y el internet de banda ancha, junto con la disponibilidad de las notebooks, los periféricos, y el software colaborativo, han posibilitado la rápida implementación de la fuerza de trabajo desde la casa o lugares remotos.

Los que sí y los que no

Desafortunadamente no todas las organizaciones han podido hacer esta transición fácilmente, y las que no la han hecho son las que no han invertido lo suficiente en la movilidad de su fuerza laboral. El modelo de negocios tradicional de Latinoamérica ha delimitado por mucho tiempo los espacios entre la oficina y la casa, quizás un vestigio de la era anterior al internet que muchos de nosotros recordamos vívidamente.

Pero luego están los Millennials y la generación Z, que han estado rodeadas por la tecnología toda su vida. Para ellos el trabajo está donde se encuentra el Wifi, un hecho que quizás nunca había sido tan relevante como ahora. Hoy día, la lista de trabajos que no sólo se pueden hacer en línea, sino que se realizan aún mejor digitalmente, está creciendo constantemente.

Las soluciones de movilidad están determinando la forma en la cual las organizaciones están interactuando con sus empleados, socios, y clientes, al tiempo que logran que las cosas sigan funcionando. Las empresas han sido obligadas a repensar la manera en como operan y, hasta cierto punto, a acelerar la velocidad a la que los negocios se preparan para la forma de trabajar en el futuro, la cual estará apuntalada sin duda a la flexibilidad y la movilidad.

La oficina del futuro

Hoy, más que nunca, la movilidad es la que manda. Las organizaciones que se den cuenta de esto y se adapten rápidamente podrán transformar sus negocios y su fuerza laboral sin problemas. Un aspecto clave del cambio será la transformación de TI. Los líderes de las empresas deberán asignar recursos para permitir que la fuerza de trabajo mantenga el negocio operando ante cualquier eventualidad en el futuro.

Se necesitará invertir en los dispositivos adecuados, adoptar las soluciones apropiadas para permitir la colaboración remota, y priorizar las características de seguridad para la protección de los datos e información sensible. Después de todo, la movilidad no sólo abarca los teléfonos móviles, sino que también incluye laptops, cascos de realidad aumentada o VR, y otros dispositivos inteligentes. La inversión en gastos operacionales (OPEX) deberán priorizarse para los activos de TI sobre los gastos tradicionales ya que el concepto de lugar de trabajo no significará más un espacio de oficina; quizás solamente consista en la configuración de TI de la empresa.

Mantener los datos seguros

Ya sea en la casa o en la oficina, los datos de la organización deben permanecer seguros. Esto se vuelve un gran desafío para los administradores de TI. IDC estimó que habrá un aproximado de 29,500 millones de dispositivos conectados globalmente. A medida que el universo de dispositivos conectados siga creciendo, los ciberataques y las filtraciones de datos aumentarán conjuntamente.

Enfocarse en la seguridad será igualmente crucial para el empleado que trabaja remotamente. De permitir una fuerza de trabajo de este tipo, la movilidad del dispositivo, la seguridad, y las herramientas de colaboración no podrán ser negociables.
 
El camino por delante

No importa qué tan sombrío parezca el presente, hay una luz en el horizonte. Los cierres de emergencia están levantándose parcialmente y podremos regresar al trabajo en semanas. Cuando lo hagamos, será fundamental para las organizaciones de todos tamaños abastecerse y recalibrarse con el objetivo de estar preparadas para una mejor respuesta ante cualquier eventualidad en el futuro. Los eventos de los últimos meses nos han demostrado que la capacidad para seguir siendo operativos, a pesar de no estar en el espacio físico de la oficina, es el nuevo referente.

Quizás por casualidad, y no por diseño, la oficina del futuro ya está aquí. Trabajar desde casa será ahora
la nueva normalidad.

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