La región es una de las zonas con mayor riqueza acuífera, no obstante, millones de personas no cuentan con un correcto suministro del vital líquido, lo cual también afecta la producción.

POR Luis Solís /@Luis_Summa

El acceso al agua es un derecho básico y bien público. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) señala que la creciente competencia por el agua y los efectos del cambio climático agravan las desigualdades de acceso.

“Se requiere un uso más productivo y sostenible del agua dulce y pluvial. Mientras la captación y conservación del agua son estratégicas para la agricultura de secano, el aumento de la productividad del agua en zonas irrigadas debiera combinarse con una mejor gobernanza (equidad y caudal ambiental). Los mecanismos de gobernanza y co- herencia normativa son fundamentales para una gestión eficiente, sostenible e inclusiva”, sostiene Raixa Llauger, oficial de Agricultura de FAO.

Tarea pendiente

Los países han avanzado en el cumplimiento de los Objetivos del Milenio concernientes a los temas de agua y sanea- miento, pero existe aún una larga lista de pendientes, en particular en la zona del Pacífico, con largos periodos secos durante el verano. Ciertas áreas rurales también presentan amplias diferencias en cobertura y prestación del servicio con respecto a las zonas urbanas.

El reto común es mejorar la infraestructura, en aras de cumplir con los principios básicos de la prestación del servicio: calidad, cantidad, frecuencia y continuidad. Hay que añadir el reto de combatir la contaminación de las fuentes, problema que incrementa el costo del servicio, reduce la disponibilidad y afecta la calidad de vida. El agua residual es una de las principales amena- zas ya que el 68,7% son vertidas a cuerpos receptores sin ningún tipo de tratamiento.

El panorama expone la necesidad de priorizar el saneamiento como acción de primera línea que los países deben ejecutar de manera inmediata, dirigiendo recursos a la adecuada recolección y tratamiento de las aguas residuales.

La gran amenaza

Por su ubicación geográfica, América Central posee una alta vulnerabilidad a los impactos del cambio climático y hay elementos institucionales y sociales que reducen la capacidad de adaptación que tiene para enfrentar eventos extremos y hacer una efectiva gestión del riesgo.

Un estudio sobre los parámetros climáticos de los últimos 40 años concluye que los patrones de distribución de las precipitaciones han cambiado en Mesoamérica. El número de días secos durante la estación lluviosa ha aumentado, compensados con días de precipitaciones extremas, mientras que no hay certeza sobre los cambios en la precipitación, que se proyecta tenderá a ser más errática y extrema. Eso implica que podrían darse sequías más prolongadas en los periodos del fenómeno del Niño y lluvias intensas por influencia de huracanes, depresiones tropicales y tormentas. En general, se espera que con el cambio y variabilidad del clima se presenten eventos extremos más frecuentes e intensos.

Características

  • Cubren 156.000 km2
  • Cerca de 10,5 millones de sus habitantes viven en áreas rurales expuestas a desastres naturales y a la escasez periódica de alimentos.
  • Se espera que en los próximos 20 años se vean afectadas por entre 3 y 5 eventos severos de sequía.
  • Registran una estación seca superior a 6 meses y un déficit hídrico acumulativo desde 2014.
  • Evidencian un deterioro pronunciado de los medios de vida.
  • Sus suelos están degradados. Carecen de gestión del recurso hídrico.
  • Presentan baja productividad y alta vulnerabilidad a los efectos del clima.

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