El incremento en el precio de los fletes de transporte, de la factura de energía eléctrica y el auge de la delincuencia han hecho que exportar desde El Salvador sea entre 10% y un 20% más caro que desde otros países, según el economista Luis Membreño.

De hecho, Membreño asegura que poseemos los fletes más caros de Centroamérica y el Caribe, ya que en la actualidad su valor es entre el 3% y 5% más alto que en resto de la región, publicó El Mundo. «No importa si se exporta papel, textiles o hierro, todo se exporta en un contenedor que paga un flete que es más caro que en otros países», destacó.

«Además, el costo de la energía eléctrica es más alto ahora de lo que era antes»¦ La energía implica un incremento de entre el cuatro y el nueve por ciento del costo de los productos para las empresas», explicó.

Los precios se encarecieron para el sector de la industria y el comercio desde que se eliminó el subsidio a dichos sectores y sólo cobró validez para parte de los consumidores residenciales. Desde entonces, las empresas se han quejado del encarecimiento en sus procesos de producción. Este costo se extiende también a las empresas que además de producir para la demanda nacional, suplen la internacional.

Sin embargo, el mayor inconveniente con el que se han encontrado los exportadores este año ha sido el acceso a créditos, «sobre todo las pymes, no tanto las empresas grandes, por que si ellos no cuentan con garantías, no les van a dar créditos», aseguró Silvia Cuéllar, directora ejecutiva de la Corporación de Exportadores de El Salvador (Coexport).

Desde el año pasado, la banca se mostró más cautelosa en el ortorgamiento de crédito, debido a la crisis económica en la que comenzaba a sumirse el país, y en aras de proteger la liquidez del sistema financiero. Esto hizo que la banca fuera de los sectores que sobrellevaron de mejor manera la crisis, según dijo el presidente del Banco Central de Reserva (BCR), Carlos Acevedo.

El costo de la inseguridad

Por otro lado, la inseguridad es otro factor que resta competitividad no sólo a los exportadores, sino a todo el país. «El tema de la inseguridad es muy serio en el país, nos genera un costo que puede variar entre el 3% y el 6% adicional para la nación», destacó Membreño.

Silvia Cuéllar puso como ejemplo el pago que una empresa debe aportar en concepto de seguridad para sus furgones que transporten mercancía fuera del país: «Hasta US$300 dólares se pagan por darle seguridad a un furgón». Coexport piensa que estos costos deberían ser cubiertos por el gobierno. «Se ha hablado de que el gobierno absorba ese costo del paso del furgón, porque es responsabilidad del gobierno darte seguridad», manifestó.

Pero los exportadores y demás empresarios del país no sólo afrontan robos de mercadería, sino que soportan el flagelo que se les impone con las extorsiones.

Cuéllar asegura que no hay sector de la exportación que se salve de los gastos que se requieren para ponerse a salvo de la delincuencia: «Por ejemplo, si se está en el sector de café, los caficultores tienen fincas y tienen que pagar la seguridad en ellas, en las oficinas administrativas, en el traslado de materia».

Unidas a todos estos factores, se ubican también las dificultades por el cierre de fronteras con Honduras que obstruyó el comercio y las exportaciones este año. A pesar de que el conflicto parece estar resuelto, los transportistas, un sector que depende en gran medida del negocio de las exportaciones e importaciones del país, temen que los problemas surjan nuevamente. «El bloqueo con Honduras nos afectó y sí existe el temor de que eso (el cierre de fronteras) vuelva a pasar», dijo el presidente de la Asociación Salvadoreña de Transporte Internacional de Carga (Astic), Raúl Alfaro.
http://www.elmundo.com.sv/Mambo/index.php?option=com_content&task=view&id=22893&Itemid=27

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