El secuestro de cuentas bancarias, fincas y otros bienes ha permitido que el Gobierno recupere unos US$7 millones en impuestos de contribuyentes que estaban morosos, informó La Prensa.

Estas deudas, que vienen desde 2005 a la fecha, corresponden al no pago de impuestos de inmuebles, de registro único de contribuyente (ruc), impuesto sobre la renta de personas naturales, jurídicas, entre otros.

La inyección económica se produjo mediante la ejecución de 300 secuestros en el período comprendido entre el 1 de octubre y el 15 de noviembre.

El director general de Ingresos (DGI), Luis Cucalón, recordó que los contribuyentes tienen hasta el 31 de diciembre para ponerse al día con el fisco mediante la ley de moratoria.

Cucalón advirtió que no van a tener contemplación con quienes por «hobby no pagan a la entidad». Si el contribuyente deja pasar la ley de moratoria, entonces tendrá que pagar la deuda, intereses, recargos y también las multas respectivas, añadió.

Hasta noviembre, la DGI había recaudado US$101.7 millones cancelados por los contribuyentes que se han beneficiado con la moratoria que está vigente.

Cucalón apeló a que los contribuyentes cumplan con la responsabilidad de pagar al fisco para que el Estado desarrolle infraestructuras y otros proyectos.

Natasha Sucre, de Inversiones Natasha, sostuvo que todo el que tiene deuda debe buscar la manera de ponerse al día.

La empresaria lamentó que se premie a los que no pagan a tiempo, quienes suelen esperar hasta que haya una moratoria para pagar, mientras el Gobierno tiene problemas de liquidez.

El ex presidente de la Cámara de Comercio Manuel José Paredes también coincidió en que todo el que adeuda debe pagar, pero enfatizó en que la DGI debe asegurarse sobre la morosidad para realizar secuestros. www.prensa.com

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