Trate de no adquirir nuevas deudas de consumo o utilizar tarjetas de crédito.

Por Revista Summa

El Impuesto de Valor Agregado (IVA) trajo consigo cambios en la economía de muchas personas y familias. Sin embargo, en los últimos tiempos el endeudamiento ha crecido en la sociedad costarricense, según la Superintendencia General de Entidades Financieras –SUGEF- reveló que comparativamente con el 2011, al año pasado hubo un incremento de las deudas en los hogares costarricenses de hasta 8,4 veces, detonado principalmente por el aumento en los créditos de consumo.

“Si bien es cierto, el país se encuentra en una etapa de acomodo o transición económica, es importante primero que todo mantener la calma además de informarse sobre los cambios con fuentes claves, con actores reales del proceso y consultar a expertos en la materia como asesores financieros, contadores públicos o economistas”, explica María Fernanda Torres, Promotora Social de Coopecaja.

Con el objetivo de contribuir con todas esas personas que requieren una guía para reacomodar sus finanzas, Torres comparte 8 consejos básicos que le permitirán enfrentar la economía actual:

  1. Haga un presupuesto familiar ajustado a la realidad “Sentarse a hacer números y distribuir el dinero antes de recibirlo es clave para un uso efectivo”. En este caso, hay que determinar los gastos fijos y aquellos que pueden considerarse gustos o deseos, además de definir un porcentaje para ahorro o gastos imprevisto, procure una estructura del 50% Gastos fijos/30% Gastos adicionales / 20% Ahorros o imprevisto.
  2. Valore opciones de financiamiento que le permitan refundir todas sus deudas, para manejar una sola cuota y mejorar su liquidez mensual, disminuir el nivel de endeudamiento de su salario para lograr restructurar su presupuesto familiar. “Recuerde siempre verificar la tasa de interés, plazo y cuota mensual, procurando que la deducción sea directa de planilla”.
  3. Trate de no adquirir nuevas deudas de consumo o utilizar tarjetas de crédito. Es recomendable ajustar los gastos mensuales a los ingresos familiares, por lo que es prudente no aumentar sus compromisos para no aportar mayor presión a su presupuesto.
  4. Debería restringirse algunos gastos “No solo en este momento, sino, en cualquier ocasión, deberíamos restringirnos de los gastos por impulso, los denominados gastos emocionales”. Estos gastos que provienen como gratificación por un momento estresante o de extrema alegría. Adicionalmente, se deben evitar los gastos hormiga, que hace referencia a aquellos pequeños gastos del día a día que hacen que el dinero parezca diluirse sin saber adónde se va.
  5. Si los cambios financieros están generando una transformación real en su estilo de vida, considere si puede adicionar actividades que le permitan ganar dinero extra. “Las épocas de cambios económicos, pueden ser buenos momentos para crear emprendimientos.”
  6. Defina el ahorro en varias formas. “No se trata solamente de no gastar el dinero sino, de las acciones que hacemos continuamente. Es posible ahorrar en el hogar, con el consumo de agua o electricidad”. Para lograrlo, deben establecerse hábitos de traslado más económicos y eco- amigables. Además, se pueden desarrollar actividades al aire libre y analizar si los impulsos financieros que experimenta, representan una verdadera necesidad o si se puede prescindir de ellos (al menos por el momento).
  7. Converse con su familia sobre la situación económica actual. “Es importante comunicar a la familia los temas económicos, pero buscando los momentos correctos, sin que el estrés y la preocupación hablen por usted”. Una comunicación abierta crea conciencia y colaboración en pro de la austeridad familiar.
  8. En caso de tener algún préstamo en dólares y no recibir su salario en esta moneda, es recomendable aprovechar la tendencia económica actual y sondear la viabilidad de trasladar los saldos a colones, para disminuir el riesgo cambiario, siempre que las condiciones de la nueva deuda sean beneficiosas a corto y largo plazo.

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