La política monetaria, cambiaria y crediticia podría tener este año un costo para el Gobierno de US$42,5 millones (Q350 millones) a US$48,2 millones (Q400 millones), según cálculos del Banco de Guatemala (Banguat).

Sergio Recinos, gerente financiero del Banguat, explicó que el principal factor que ha incidido en ese comportamiento son las condiciones de los mercados financieros internacionales.

El costo de la política monetaria corresponde al pago de intereses por los títulos que el Banguat coloca en el mercado bancario para obtener dinero «”liquidez»” en lo que se conoce como Operaciones de Estabilización Monetaria. El control de la liquidez promueve la estabilidad de precios o inflación.

El efecto de la crisis externa ocasionó que las tasas de interés «se redujeran significativamente, con el consiguiente efecto de un menor rendimiento financiero sobre las reservas monetarias internacionales», explicó.

De acuerdo con Recinos, en los dos últimos años el Banco de Guatemala tuvo excedentes netos: en el 2007 por US$25 millones (Q209.7 millones), y en el 2008 por US$76,9 millones (Q638.4 millones). En esos años las condiciones en los mercados financieros internacionales permitieron rendimientos importantes sobre las reservas monetarias internacionales.

El analista financiero César García criticó los números rojos del Banguat y dijo que, de todas maneras, los guatemaltecos deberán pagar la deuda.

Agregó que es necesario que la banca central cuente con un «buen tesorero» que se encargue de prever situaciones de ese tipo.

Desde la perspectiva del analista, se ha tenido «poca visión», puesto que si el Banguat contara con un tesorero nacional, este hubiera previsto hace algunos años cambiar entre 30% y 40% de las reservas de dólares a euros.

Carlos González, investigador de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asíes), recordó que en buena parte del 2008 la tasa líder estuvo en alrededor del 7% hasta que bajó a 4,5%, en la actualidad.

González advirtió sobre lo qué podría pasar en la economía si no se tuvieran esos recursos para manejar los precios del dólar o la inflación.

«Se asume un costo que repercute en una mayor estabilidad de la economía, y esto es algo que no se puede comparar con el déficit fiscal por ejemplo», expresó.
http://www.prensalibre.com/pl/2009/diciembre/02/360020.html

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