En el mundo de hoy, donde se busca hacer más con menos, los trabajadores multitarea ya no son un ‘plus’, son una necesidad.  Pero no para todos resulta fácil cumplir con ese perfil,  sobre todo si surgen algunos ‘enemigos’ de la eficiencia. América Economía consultó a Patricia Jirikils, experta en el tema, y esto fue lo que detectó:

Por: Portafolio

Desmotivación: si a usted no lo mueve una razón para hacer lo que su trabajo le exige, debe preocuparse. Este factor afecta el compromiso y, por tanto, la productividad. La motivación es clave para improvisar mejor el desempeño laboral.

Mal clima organizacional: aunque nadie le preste atención a la hora de aplicar para un trabajo, este es uno de los aspectos que más afectan la productividad. El ambiente laboral de una empresa induce a determinados comportamientos.

Falta de comunicación: afecta directamente en la productividad ya que los roles y las funciones pueden no estar bien definidas o incurrir en generar percepción de exclusión.

Falta de organización: la escasa claridad en la definición de roles y acciones a seguir influyen de manera significativa en el rendimiento y pueden desembocar en caos. La planificación es básica para visualizar una meta y no ‘quedar varado’ en el camino.

Redes Sociales: Un sondeo de Nucleus Research señala que se pierde como mínimo el 1,5 % de productividad por cada trabajador a causa de la interacción en redes sociales. Las redes son en la actualidad el distractor por excelencia. La autorregulación es la clave.

Horarios extensos: generan malestar a nivel individual y colectivo y el tiempo que se esté en el trabajo no es directamente proporcional a la productividad. La vida laboral no lo es todo y hay aspectos que merecen atención, como la salud y la familia.

Mala relación con el jefe: no se tome a personal la manera en que él/ella lo trata, hay muchos factores que pueden estar incidiendo en su mal humor. No se victimice, busque el apoyo de Recursos Humanos y concéntrese en sus deberes.

 

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