El cambio de hora para aprovechar la mayor cantidad de luz durante el próximo verano, propuesto por la Comisión Nacional de Energía Eléctrica (CNEE), es bien visto por empresarios, aunque es criticado por sectores sociales, los cuales argumentan que la medida causa molestias y no se ha comprobado su efectividad.

La sugerencia de la CNEE está orientada al ahorro de electricidad por medio del menor consumo de combustibles fósiles (búnker) para la generación, con el objetivo de disminuir un riesgo energético en el 2010.

Carlos Olivares, economista y director del Instituto Tecnológico Universitario Guatemala Sur (de la Universidad de San Carlos), afirmó que el ahorro de energía no es evidente para la población en general, lo que, según su criterio, debería ser uno de los principales objetivos de ese mecanismo.

Explicó que en países como Estados Unidos o los europeos se acostumbra tener un horario de invierno y otro de verano, porque los días son más largos, pero en Guatemala la diferencia no es tan grande y la energía que se ahorra por la noche se gasta por la mañana, ya que las actividades se comienzan sin luz natural.

Javier Zepeda, director ejecutivo de la Cámara de Industria de Guatemala, afirmó que en el sector industrial no se percibe como una medida de beneficio, pero el país tiene ventajas al reducir costos de generación eléctrica.

Si es aprobada la propuesta de la CNEE por el Ministerio de Energía y Minas, la medida arrancará el sábado 3 de abril del 2010 y concluirá el 30 de octubre del mismo año.

Luis Ortiz, ex ministro de Energía y Minas, considera que el cambio de horario rinde beneficios y agregó que la experiencia, como la del país en el 2006, ha demostrado que la medida es efectiva.

Explicó que una de las primeras consecuencias benéficas es que desplaza la hora pico de la demanda, mientras que aumenta la productividad.

El ex funcionario recordó que en el horario normal las personas regresan de noche a sus residencias, mientras que con el cambio llegan aún con luz natural.

Ortiz refirió que la inseguridad solo es una percepción de la gente, que asocia la oscuridad con incremento de la delincuencia.

En el 2006, cuando se adoptó una medida similar, se ahorraron US$7,73 millones (Q64 millones), al disminuirse la demanda de potencia de 41 megavatios por día, y 36 millones de kilovatios hora (energía).

Carlos Meany, ministro de la referida cartera, manifestó que desconoce la propuesta de la CNEE, que fue enviada hace dos meses.

Agregó que uno de los problemas que podría tener el cambio es el cuestionamiento social sobre la inseguridad.

Según Meany, ese punto fue tomado en cuenta para no implementar el cambio de horario al 2008.

César Estrada, presidente de la Cámara Empresarial de Comercio y Servicios, explicó que solo era cuestión de imitar lo que ya habían puesto en práctica con éxito otros países. Según él, se debe analizar de manera científica en qué periodo podría llevarse a cabo de acuerdo con la posición geográfica del país.

«Para el comercio, contar con una hora más de luz es beneficioso, puesto que las personas pueden hacer sus compras con mayor cantidad de luz», declaró Estrada.
http://www.prensalibre.com/pl/2009/noviembre/18/356771.html

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