La frustración por no lograr todo lo que te habías propuesto tiene que ser el último sentimiento en tu lista.

Por Revista Summa / Fuente Aden

¿Se acaba el año y sientes que no alcanzaste a concretar todo lo que te habías propuesto? Pues no es momento de preocupaciones, sino por el contrario de tomar decisiones que te permitan terminarlo con éxito.

La frustración por no lograr todo lo que te habías propuesto tiene que ser el último sentimiento en tu lista, por el contrario, es un momento de reflexión comprensiva, de compartir con la familia y amigos, como así también de entender que se hizo lo mejor que se pudo y que el 2020 puede ser mucho mejor.

Pero también es importante que realices un balance donde analices en que aspectos alcanzaste tus metas y en qué necesitas mejorar ¿Cuáles objetivos quedaron pendientes y cuáles lograste cumplir? Estas son algunas acciones que seguro te ayudarán:

¡Relájate y contagia a tu equipo!

Fin de año no debe ser el momento más estresante, sino por el contrario el pretexto justo para realizar diversas dinámicas o actividades tanto dentro como fuera de la oficina para que tu equipo pueda descargar el estrés y la ansiedad acumuladas durante todo el 2019.

Puedes realizar algunos ejercicios rápidos y sencillos que ayuden a estirar el cuerpo. También puedes realizar alguna reunión fuera de la oficina para romper con la rutina o incluso puedes proponer algún juego o dinámica mental para que sin darse cuenta puedan bajar un cambio, pero a su vez seguir ejercitando su pensamiento analítico y crítico.

Intenta realizar algún juego que los sorprenda antes de comenzar con las tareas diarias y verás como a pesar de estar a mediados de diciembre, el rendimiento de tu equipo será mucho mejor que en las últimas semanas.

Elabora una lista de habilidades que te gustaría obtener en 2020

En un mundo donde todo avanza a pasos agigantados, la posibilidad de potenciar nuestras habilidades y conocimientos permanentemente es muy importante; y no hablamos sólo de aspectos técnicos o académicos, sino que también es de suma importancia crecer en nuestras habilidades blandas y así poder posicionarnos mejor en nuestro lugar de trabajo. Una persona preparada es una persona competitiva, por lo que aprovecha el fácil acceso al contenido digital e identifica qué cursos, seminarios o videoconferencias vas a cursar el próximo año.

Haz un balance de tu economía personal

Queramos o no la tranquilidad económica es un factor clave que nos permite transitar nuestros días de una forma más amena. Saber dónde estamos parados nos permitirá planificar con mayor certeza nuestros próximos movimientos ¿Puedes invertir o conviene ahorrar? ¿Has incrementado tus ingresos o tus deudas? Responder a este tipo de preguntas te ayudará a obtener mayor certidumbre sobre tu economía.
Una forma de medirla es aprovechar los resúmenes de cuenta que nos brindan nuestras tarjetas, como así también las cuentas de cheques que emiten un informe anual.
Revisa también tus principales fuentes de ingresos y en cuáles han sido tus fuentes de egreso. Pero lo más importante: analiza cuánto has podido ahorrar y como puedes utilizar estos ahorros para aumentar tus ingresos el próximo año.

Piensa en los hábitos que deseas adquirir

Ya no importan todas las promesas incumplidas, piensa para el 2020 qué hábitos quieres adquirir, ¿te gustaría realizar más ejercicio? ¿Comer más saludable? O quizás leer un libro por mes. No importa el qué, sino que te lo propongas y lo hagas. Es más, puedes comenzar ahora mismo.

Según diversos estudios, para generar un hábito real y duradero es necesario invertir entre 21 y 66 días; ¿de qué dependerá el tiempo? Del compromiso y perseverancia que tengas. Ve poco a poco, cambia pequeñas cosas y fíjate metas y objetivos concretos al igual que en tu trabajo. Por ejemplo, si comienzas a caminar 30 minutos diarios a partir de hoy, seguramente a fines de enero ¡ya tendrás un hábito nuevo y saludable como parte de tu rutina!

Afianza tu relación con el mundo digital

No importa si tienes tu propio emprendimiento, con el sólo hecho de ser un profesional ya tienes mucho talento para compartir con los demás y el mundo digital es un excelente espacio para que puedas presentar quién eres y de lo que eres capaz de hacer.

Actualiza tus redes sociales, comparte opiniones relacionadas a tu trabajo diario o incluso puedes realizar simples tutoriales para que los demás aprendan de ti.
No sólo es importante que tu negocio sea parte del mundo digital, sino también que puedan encontrarte allí a ti y descubran que los valores que representa tu marca, se vean reflejados en tus publicaciones. Es casi seguro que clientes potenciales o futuros empleadores y socios comerciales revisen tu perfil digital antes de hacer cualquier negocio contigo.

¿Te animas a un desafío? Te proponemos que como meta para el 2020, te conviertas en un prosumidor y comiences a generar tu propio contenido. Puedes realizar un blog, podcast o canal en YouTube, ¡atrevete a dejar tu huella en el mundo digital!

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