Desde el 18 de octubre, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) aplica una penalidad de US$10.000 diarios a la empresa Cilsa Minera María, por atraso en la entrega de los trabajos de la segunda fase de excavación seca, incluidos en el programa de ampliación de la vía acuática.

Los trabajos a cargo de Cilsa Minera María, propiedad de Carlos Slim, forman parte de los cuatro contratos licitados por la ACP para construir el cauce de navegación que conectará las nuevas esclusas del Pacífico con el Corte Culebra.

La empresa se adjudicó el contrato por US$25.4 millones al hacer la oferta más baja entre ocho propuestas que se presentaron en la licitación realizada el 14 de noviembre de 2007.

Según el contrato, Cilsa Minera María tenía 670 días calendario -que vencieron el 18 de octubre de 2009- para entregar los trabajos terminados que incluían la remoción de 7.5 millones de metros cúbicos de tierra en un tramo de 2.4 kilómetros, además de la desviación del río Cocolí.

Los trabajos también contemplaban la construcción de la segunda fase de la nueva carretera Borinquen, que comprende la relocalización de un tramo de 1.3 kilómetro, además de la construcción de un nuevo puente sobre el canal de desviación del río Cocolí.

La empresa también debía hacer la remoción y la relocalización de utilidades eléctricas, líneas de telecomunicación, líneas de agua y sanitarias, ductos y alcantarillados, y la construcción de diques de roca y dique de retención.

«Al 31 de octubre, el porcentaje de avance era de 91% para este proyecto y esperamos se complete a mediados de diciembre», manifestó Jorge Luis Quijano, vicepresidente ejecutivo de Ingeniería y Administración de Programas de la ACP.

De los 7.5 millones de metros cúbicos que tenía que remover la empresa ya completó 99%, explicó Quijano.

La mora en la consecución de los trabajos se dieron, en parte, por la utilización de equipo inadecuado.

En junio de este año, la ACP informó que el equipo que utilizaba la empresa era de calidad, pero debido a su peso, no era factible la utilización en sitios donde las lluvias son frecuentes y predomina la arcilla, como es el caso del Canal.

Para agilizar los trabajos, la compañía de capital mexicano duplicó la cantidad de personal, llegando a contratar a 400 personas.

Igualmente incrementó el número de maquinaria, con la sub contratación de Cusa, pero estas movidas no bastaron para que terminaran sus trabajos en octubre pasado.

Como parte de los trabajos de ampliación del Canal, la ACP decidió reubicar el río Cocolí.

Este trabajo es parte del contrato con Cilsa Minera María. La empresa tuvo que construir un nuevo cauce de 3.5 kilómetros para que el río Cocolí desemboque en el mar.

Anteriormente, la desembocadura de este río caía en el lago Miraflores.www.prensa.com

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