La reforma financiera establece la creación de un Departamento de Protección al Consumidor de Servicios Financieros (CFPB) dentro de La Reserva Federal.
La nueva agencia tendría autoridad de regular los préstamos hipotecarios y tarjetas de crédito, préstamos para estudiantes, compañías de cambios de cheques y de envíos de remesas. El director sería nominado por el presidente y avalado por el Senado.

La reforma también ofrecería protección a los propietarios de vivienda en contra de embargos hipotecarios, cuando estos hayan recibido créditos abusivos, considera panameño, y reitera que en la burbuja, la comunidad hispana fue la principal víctima con las hipotecas predadoras y engañosas. Además la legislación facultaría a los compradores de vivienda tener clara información de cuánto estarían pagando de porcentaje por la transacción a intermediarios secundarios en la compra «“ venta del inmueble.

Hasta la fecha los porcentajes de pago de unos cinco involucrados en la transacción se le cargan al préstamo y sin claridad de los montos. Otro aspecto positivo de la ley es el apoyo que ofrecería el gobierno a consumidores en riesgo de perder sus casas por causa de desempleo, enumera Aracely Panameño, especialista financiera y directora del programa hispano de la Organización para Préstamos Responsables.

Lo más importante recalca la especialista Panameño es también el desembolso que se haría desde el gobierno federal para estabilizar a los estados que tienen las comunidades más afectadas por la crisis en el rubro de vivienda.http://www.elsalvador.com/mwedh/nota/nota_completa.asp?idCat=6374&idArt=4939206

Pin It on Pinterest

Share This