Representantes de las gremiales privadas de Nicaragua rechazaron la propuesta de Ley de Reforma Tributaria que el Gobierno presentó a la Asamblea Nacional, publicó El Nuevo Diario.

El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, reconoció la neceidad de reajustar los tributos, para cumplir con los requerimientos del Fondo Monetario Internacional (FMI). El FMI ha instado en repetidas ocasiones a ampliar la base de contribuyentes de manera significativa, sin tocar las tasas actuales.

Aguerri dijo que no comparten la propuesta de Ley porque los empresarios formales \»se verán debilitados ante el incremento de los impuestos\». Dijo que debe de ampliarse la base de contribuyentes y no crear nuevos impuestos.

La iniciativa propone disminuir del 30% al 25% el cobro del Impuesto sobre la Renta para las rentas de actividades económicas, pero establece un nuevo impuesto a las rentas de capital. Grava con 10% a intereses por depósitos, dividendos y ganancias de capital.

También establece como régimen general una tasa de pago mínimo del 1% sobre activos o del 3% sobre ingresos brutos, independientemente de que se tengan o no ganancias, o por el contrario pérdidas.

Aguerri aseguró a El Nuevo Diario que los representantes de todos los sectores productivos se encuentran en un período de revisión de cada uno de los 319 artículos que contempla la propuesta de Ley de Reforma Tributaria.

Analistas han expresado que este es el \»peor momento\» para impulsar una reforma fiscal. Tanto la crisis mundial ha afectado al crédito, como la sequía ha disminuido la producción agrícola.

«Es ilógico que a ese sector se le vaya a gravar aún más, sabiendo bien que están afrontando una crisis y que junto con el sector turismo, constituyen los dos grandes motores de la economía nacional», expuso René Vallecillo, ex viceministro de finanzas de Nicaragua a El Observatorio Económico.

El Gobierno espera recaudar 2,4% extra del PIB nicaragüense, unos US$150 millones con esta reforma.

Eduardo Fonseca, Director Ejecutivo de la Cámara de Comercio de Nicaragua, destacó que las observaciones hechas por los privados no han sido tomadas en cuenta por el Ejecutivo. «Dijimos que no aceptaríamos ningún IR sobre ingresos brutos porque consideramos que desvirtúa el concepto de renta, ya que no pueden cobrar un impuesto antes de que al asalariado se le reduzca una serie de gastos. Hay medidas que no son aceptables, así que habrá muchas empresas que van a irse a la quiebra y muchas personas al desempleo porque no existe capacidad de pago para los incrementos que proponen», dijo a El Nuevo Diario.

Para Fonseca, estas medidas van a ahuyentar al contribuyente y el gobierno va a terminar recaudando menos de lo proyectado.http://www.elnuevodiario.com.ni/economia/59744, http://www.elobservadoreconomico.com/articulo/886

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