Los 7 pecados capitales de la transformación digital

6 febrero, 2019
in Category: Tecnología
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Los 7 pecados capitales de la transformación digital

Los 7 pecados capitales de la transformación digital

Las tecnologías digitales tienen el potencial de ayudarle a su empresa a tener una mayor rentabilidad y ventaja competitiva.

POR Mario Morales, director de Estrategia e Innovación de EY

Muchas empresas Latinoamericanas ya han iniciado algún tipo de “transformación digital”. Saben que las tecnologías están impactando a la mayoría de las industrias y que las que no las usen para mejorar sus procesos, ofrecer mejores experiencias a los clientes y crear nuevos modelos de negocios corren el riesgo de quedarse atrás de sus competidores.

Luego de apoyar a más de 20 organizaciones de la región en dichos procesos, me he dado cuenta que muchas están cometiendo errores importantes en la adopción de nuevas tecnologías digitales que les están costando muchos recursos, tiempo y dinero. Estos son los siete principales:

1. La negación: Pensar que la digitalización no im- pactará a corto plazo en su empresa. La mayoría de los ejecutivos creen, según su experiencia, que los cambios tecnológicos suceden primero en los países desarrollados, que tomarán varios años para llegar a estos mercados menos desarrollados y que

es mejor esperar a que lleguen para actuar. La presión del día a día de sus negocios les impide tomar el tiempo para investigarlos, entender su velocidad y el potencial que conllevan. Ven el tema digital como algo técnico o táctico, que se le puede delegar al gerente de Tecnología (CIO) y no como algo estratégico, de lo cual depende la supervivencia y ventaja competitiva del negocio.

La nube (cloud computing), la inteligencia artificial (AI), el Internet de las Cosas (IoT), la analítica de datos (big data) y el blockchain, entre muchas otras, están teniendo curvas de penetración exponencial en nuestros mercados. El fenómeno de empresas como Netflix, Uber, Facebook y Amazon y la masificación del uso de los teléfonos inteligentes en América Latina ponen en evidencia que las nuevas tecnologías están llegando a nuestros mercados en cuestión de meses y no años.

Su empresa no se puede dar el lujo de durar mucho divagando o negando la necesidad de iniciar una transformación digital. Su equipo debe prepararse y actuar.

2. La confusión: Muchos ejecutivos creen que porque están haciendo marketing en redes y plataformas virtuales tienen una estrategia de transformación digital o que por tener una “estrategia de omnicanalidad” y estar empezando a vender en línea (e-Commerce) se están transformando digitalmente. Suelen ver la estrategia digital como si se tratara de otro medio o como las redes sociales que manejan los gerentes de Marca a través de la agencia de publicidad. Nada que ver. Las tecnologías emergentes tienen el potencial de reducir costos y generar ingresos en todas las etapas de la cadena de valor, pero es recomendable buscar oportunidades a lo largo de toda la cadena de valor, más allá de los procesos de mercadeo, y lograr un alineamiento interno que permita alcanzar un consenso entre todos los involucrados sobre qué significa transformación digital y qué desean hacer al respecto. La empresa necesita tener un lenguaje común que haga posible unificar criterios y establecer las prioridades.

3. La gula: La mayoría de empresas ya insertas en la transformación digital se emocionan y empiezan a desarrollar proyectos aislados o mal articulados en todos los departamentos. Unas áreas empiezan a experimentar con proyectos de Internet de las Cosas y otras con proyectos de Inteligencia Artificial o Machine Learning, sin percatarse de que están implementando iniciativas sueltas, en silos, sin una visión común, ni métricas para medir el impacto en el negocio. Hacen planes pilotos por doquier, duplican esfuerzos y carecen de prioridades claras. Típicamente, eso su- cede porque los departamentos de TI no dan abasto con los requerimientos de los usuarios, quienes ante la gran deuda tecnológica que tiene TI con ellos, empiezan a desarrollar proyectos de forma anárquica, aprovechando que los pro- veedores les dicen que pueden correr sus soluciones desde “la nube” y, por lo tanto, no necesitan coordinar o depender del departamento de Tecnología de Información. Lamentablemente, cuan- do necesitan conectarse con los datos de la empresa, se topan con la sorpresa que le deben pedir a los especialistas que conecten las islas que han creado.

4. La lujuria: Lo primero que vemos hacer a las empresas que inician su transformación digital es visitar Silicon Valley, crear un Laboratorio Digital, enviar a su gente a capacitarse en metodologías ágiles y SCRUM, dar charlas a los usuarios para motivar la generación de ideas y desarrollar “hackatones” con startups. Todas estas actividades son muy emocionantes y agregan valor siempre y cuando se hagan con un objetivo en mente. El problema es que, ante la emoción de lo nuevo, muchas caen en la trampa de montar un show, lo que se conoce como “el teatro de la innovación” (innovation theater).

5. La envidia: Muchas organizaciones comenten el grave error de implementar plataformas similares a las que tienen sus competidores porque no quieren sentirse opacadas o compran las que le recomiendan ágiles vendedores sesga- dos por sus propios intereses, sin cuestionarse si son las que necesitan. Como consecuencia, después se quejan de que los usuarios las usan muy poco, les cuesta monetizarlas o no obtienen retorno sobre la inversión. Tenga cuidado con “los espejos” de la tecnología y, antes de deslumbrarse con las soluciones que más brillan, desarrolle una estrategia de transformación digital que sea agnóstica a las tecnologías que comercializa su proveedor y enfocada en sus objetivos de negocio.

6.La pereza: Evitar el trabajo y saltarse etapas limita significativamente los beneficios que pueden obtener de las nuevas tecnologías emergentes. Sorprendentemente, al analizar los portafolios de iniciativas de las empresas que se encuentran en una transformación digital, descubrimos que la mayoría confunden “Digitalización” con “Transformación”, es decir, sus iniciativas son de sustitución o extensión de la tecnología, pero no de transformación. Si desea hacer transformación, necesitan tener la capacidad de imaginar formas innovadoras de utilizar las tecnologías para obtener ventajas competitivas, bajo nuevos modelos de negocio y metas de rentabilidad.

7.La tecnología: Hay un enfoque excesivo en la tecnología per sé y su implementación, y se deja de lado o se menosprecia lo más importante: el ser humano. La capacitación de la gente, la gestión del cambio y la transformación de la cultura son fundamentales. Muchas personas le tienen miedo a la tecnología y les preocupa que sustituya su trabajo, son escépticas porque en el pasado han participa- do en proyectos de TI que han fracasado o, simplemente, están muy ocupadas con su día a día y no tienen tiempo para involucrarse en los proyectos de transformación. Independientemente de las razones, si usted no piensa en cómo involucrar a los usuarios y gestionar el cambio, su transformación va fracasar. Además, algunos CIO (Chief Information Officers) de Latinoamérica han tenido la sinceridad para reconocer que, debido a su perfil más técnico, no tienen las habilidades de empatía y gestión del cambio para liderar una transformación digital y requieren de ayuda de otros profesionales que puedan complementar las habilidades blandas, críticas para el éxito del cambio. También hay que saber tratar con líderes y mandos medios que no apoyan los cambios que se desean realizar y tratan de bloquearlos.

 

 

 

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