Jefes vs Líderes, ¿Quién es quién?

10 mayo, 2019
in Category: Gerencia
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Jefes vs Líderes, ¿Quién es quién?

Jefes vs Líderes, ¿Quién es quién?

Estamos en una época de transición donde la figura del jefe quedó en el pasado, superada por la relevancia de un buen líder; no hay tiempo para apoyar a malos jefes sino potenciar a los líderes correctos. ¿cómo identificarlos?

POR Daniel Rosales @pintorconluz

En algún momento hemos trabajado con un jefe que no nos gusta y al que consideramos perjudicial para nuestra vida laboral. Lo cierto de esa situación es que no hablamos de un “mal jefe”, sino de una persona que carece de liderazgo.

En sus últimos estudios de tendencias, la firma Deloitte sugiere que ese “héroe líder” debe desaparecer y, en su lugar, la organización debe empoderar y desarrollar el liderazgo en todas las áreas. Más que identificar a un mal jefe, hay es hora de impulsar a líderes que logren que todas las personas de la organización aprendan y crezcan, y que se sientan muy bien haciéndolo.

Cristina Cubero, directora de Consultoría de Deloitte Centroamérica y República Dominicana, afirma que los jefes cuentan con el poder designado por la jerarquía, mientras que los líderes son elegidos por conocimiento e influencia. Bajo la estructura tradicional, existe solamente una figura de jefe, como un puesto for- mal en un sistema jerárquico.

Tengo un mal jefe: ¿Renunciar o no?

Las estadísticas confirman que el 70% de un clima laboral es influenciado por el líder, por lo que es claro que, cuando se reciben muchas renuncias, la causa se relaciona con debilidades del liderazgo. “La responsabilidad de un líder es dar una ruta de carrera clara y guiar a las personas a recorrerla exitosamente. Un liderazgo débil influye mucho más que en situaciones incómodas o problemas, puede hacer que una persona no desarrolle su máximo potencial o truncar el avance de una carrera.

Es vital reconocer estos patrones y tomar buenas decisiones. Sobrevivir a un mal jefe puede derivar en afectar la salud y la carrera, por eso es vital seguir una es- calada de acciones y no posponer la renuncia cuando se determina que no hay soluciones efectivas”, explica Cubero. Josep María Galí, vicedecano de EAE Business School y autor del libro Los malos jefes, define algunas disfunciones que pueden tener mayor o menor nivel en las empresas y acaban dañando los resulta- dos de la compañía y el equipo. Cada tipo posee características específicas que los autores, a lo largo de su amplia experiencia como directivos, junto con consultores e investigadores, han comprobado cómo se repiten en muchas empresas.

Tipos de jefes

El ausente: No toman decisiones, dejan vacíos y muestran ausencia emocional en cuanto a los objetivos de la compañía; no se implican emocionalmente.

El omnipresente: Suelen estar presentes en empresas sin líderes fuertes. Piensan que el jefe debe estar presente en todo, que es responsable de cada toma de decisiones y que la organización no capta a gente con talento, por lo que se cree indispensable para la compañía.

El protector: Su base es el paternalismo. Este tipo de jefe se cree el padre los demás y los empleados deben tomar el rol de hijos, a tal punto que penaliza a sus colaboradores ante cualquier situación.

El frívolo: Para él o ella la empresa es un negocio, no es una organización. A medida que encaja en sus objetivos personales, la convierte en un instrumento de su ego. No ayuda a consolidar capital humano, ni de la empresa.

El perverso: Puede ser muy inteligente y tener mucha energía, pero utiliza a las personas, de manera estratégica, para sus intereses personales. Corrompe la organización, al convertirla en su juguete.

Diferencias entre….

Un líder

  • Un líder hace crecer a su equipo.
  • Crea equipos para impulsar tanto a los empleados como a la empresa.
  • Construye una relación laboral.
  • Genera más compromiso por parte de los miembros del equipo y hacia los objetivos.
  • Comprende el éxito del equipo no el propio.
  • Trabaja generando condiciones y autonomía para que cada uno pueda laborar y equivocarse.
  • Da herramientas para que cada uno pueda aprender de su error.
  • Se equivoca y corrige errores con la ayuda de los demás. Es consistente entre lo que dice y lo que hace.
  • Se esfuerza por empoderar a las personas en su desarrollo.
  • Dedica tiempo de calidad a las personas y reconoce el poder del individuo y la diversidad, incluida la diversidad de opiniones. Generan confianza, las personas los buscan para pedir consejo y guía, creen en ellos.
  • Tienen la habilidad de trazar rutas claras para que las personas transiten hacia las metas.

Un jefe

  • No logra comprender a su equipo.
  • Se pone por delante de los objetivos del equipo.
  • No atiende las individualidades. Pretende guiar a todos bajo la misma forma.
  • Resuelve problemas a nombre suyo.
  • No delega.
  • Le pide a sus colaboradores que hagan las cosas de la forma en como él/ella las haría.
  • Tiene la palabra y la decisión final. Nunca se equivoca.
  • Dedican tiempo prioritario a la tarea y el resultado.
  • Generan temor, las personas no confían o les intimida pedir soporte.
  • Pueden tener visión, pero no la comunica o no guían a las personas. No son capaces de inspirar al logro.
  • Tienen limitaciones para generar equipo, reconocer ideas y valorarlas.
  • Velan por su crecimiento y reconocimiento más que por el de su equipo.
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