Costa Rica: Matrícula en preescolar y secundaria está aún por debajo de la cobertura total

14 junio, 2018
in Category: En la mira
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Costa Rica: Matrícula en preescolar y secundaria está aún por debajo de la cobertura total

Costa Rica: Matrícula en preescolar y secundaria está aún por debajo de la cobertura total

En el caso de la primaria, la cobertura sí alcanza el 100 %.

Por Revista Summa

Aunque la cobertura en la educación estatal preuniversitaria del país continuó aumentando en la última década, las cifras revelan que en los niveles de preescolar y secundaria está aún por debajo de la cobertura total, es decir, una parte de la población con edades para ingresar a esos niveles académicos no está siendo alcanzada.

En primaria la cobertura alcanza el 100 por ciento. En preescolar ha crecido de forma insuficiente, lo cual es preocupante pues ese nivel es el más importante en términos de generación de retornos futuros y, en el caso de la secundaria tradicional se observa un aumento sostenido en el mismo periodo, pero tampoco
alcanza el 100 % de la población con edad colegial.

Así se desprende de un estudio dado a conocer hoy por la Academia de Centroamérica que abarca un periodo de 10 años, (de 2007 a 2017) donde se analiza la educación preescolar, primaria y secundaria en el sistema estatal, desde varias perspectivas: la cobertura de la población escolar (número de personas con acceso a educación), la calidad de la educación reflejada en el rendimiento académico, la elección entre el gasto educativo y otras prioridades nacionales así como la distribución de ese gasto.

Según la investigación, realizada por los economistas Miguel Loría y Josué Martínez, en general la educación preuniversitaria registra índices de exclusión y repitencia con una evolución favorable. Sin embargo, en los últimos años la tasa de exclusión en secundaria muestra señales de estancamiento, un aspecto que merece especial atención.

Tendencias en la última década

En el 2007 la tasa bruta de escolaridad en el llamado ciclo de transición (5 o menos años de edad), fue de un 95%. Diez años después, en el 2017, esa cifra bajo al 88 por ciento, con una tasa de crecimiento anual promedio menor al 1%. Las causas de este comportamiento y sus consecuencias es una de las
características más relevantes del sistema educativo costarricense.

En el 2007 la cobertura en primaria era de 107 por ciento y 10 años después se redujo al 100%. Esta evolución refleja reducción en el número de estudiantes con edades por encima de su nivel, lo cual sugiere un menor número de jóvenes con sobreedad.

En secundaria la tasa de cobertura aumentó de 80% a 97 % en la última década, No obstante, aún no se alcanza una cobertura total en esta población, donde aún persisten índices de exclusión más allá de los deseables.

En secundaria coexisten dos sistemas, el tradicional y el no tradicional. El segundo incorpora la educación especial, por suficiencia, educación a distancia, institutos o clases virtuales, con una participación creciente con respecto a la población total en secundaria. A pesar de ello, y siendo receptor de fondos públicos, se cuenta con poca información con respecto al rendimiento académicos y costos en este
sistema, más allá del número de estudiantes matriculados.

Un elemento que influye en los niveles actuales de cobertura es el cambio demográfico: envejecimiento de la población, reducción en la fecundidad y descenso sostenido de la mortalidad. En la última década todos los grupos de edad vinculados a los principales niveles educativos (0 a 16 años) han experimentado una caída en su participación dentro de la población total.

También cabe considerar que conforme el país amplía la cobertura, aumentan  los costos relacionados con los servicios educativos, principalmente cuando la población vive en zonas remotas y es de baja densidad demográfica. Lo cual dificulta seguir avanzando en la extensión de la matrícula.

Pruebas PISA, un indicador de calidad

Las pruebas PISA pretenden conocer en qué medida los estudiantes de 15 años han adquirido conocimientos y habilidades relevantes para participar activa y plenamente en la sociedad moderna.

En el 2015, el país obtuvo bajos puntajes en las Pruebas PISA (Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes) en todas las áreas evaluadas (lectura, matemáticas y ciencias). Aquellos estudiantes que todavía estaban en el sistema educativo a la edad de 15 años tenían dos años de retraso respecto a sus
pares de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en ciencias y lectura y de tres años en matemáticas.

En todas las áreas evaluadas el porcentaje de estudiantes con un nivel de competencia menor al nivel básico 2 es mayor en Costa Rica que en los países de la OCDE. Otro indicador relevante es que países con un gasto por estudiante similar al de Costa Rica obtienen mayores puntajes en este tipo de pruebas.

Inversión pública en educación

Como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB), la inversión pública en educación preuniversitaria mantuvo un crecimiento sostenido en la última década.

Los montos invertidos se duplicaron en términos reales en los tres niveles considerados (preescolar, primaria y secundaria). El mayor porcentaje lo recibió la educación primaria, seguida por la secundaria. El porcentaje más bajo lo percibió la educación preescolar.

El gasto real por estudiante crece en forma sostenida a lo largo del periodo en todos los niveles. Sin embargo, su relación con el comportamiento de la matrícula no guarda un patrón definido, lo cual dificulta realizar un análisis de causalidad.

El principal componente de gasto público en educación corresponde a los salarios (docentes y administrativos). En colones constantes se observa que los salarios han tenido un crecimiento sostenido a lo largo del periodo (2007-2017) y más acentuado en comparación con los otros componentes de gasto. Los gastos de capital (infraestructura escolar, equipamiento) se mantienen relativamente estables, con una proporción relativamente baja con respecto al gasto total en educación.

La falta de información desagregada de costos por modalidades educativas y niveles en el presupuesto del Ministerio de Educación Pública (MEP) impide analizar apropiadamente la eficiencia del gasto en términos del uso de los recursos y sus resultados.

Implicaciones de política pública

El tema analizado por la Academia de Centroamérica reviste una serie de implicaciones desde el punto de vista de las decisiones que se adopten en materia de políticas educativas a nivel estatal. Algunas de ellas se resumen a continuación:

La educación preescolar recibe una baja proporción del gasto total, lo cual debe evaluarse en términos de la baja cobertura que exhibe en la actualidad y su potencial contribución como elemento generador de altos retornos socioeconómicos a futuro para los estudiantes en particular y para el país como un todo (formación de capital humano).

Los insatisfactorios resultados en las pruebas PISA merecen un análisis profundo sobre sus causas. La educación es un proceso acumulativo y, como tal, debe evaluarse desde la primera infancia.

En el sistema educativo costarricense no existe un sistema que vincule incentivos salariales con una evaluación por resultados y estándares de calidad, a pesar de todas las reformas que se han llevado a cabo.

Sin duda alguna, la educación es clave para el desarrollo económico y social. La innovación y la productividad del país pueden verse impulsadas por personas con alto nivel educativo que por su formación académica son más eficientes en el mundo empresarial, adoptan con facilidad las nuevas tecnologías con impactos significativos, no solo en Costa Rica, sino en la competitividad global.

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