¿Cómo controlar la ira, frustración y las emociones fuertes en el trabajo?

12 julio, 2019
in Category: Gerencia
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¿Cómo controlar la ira, frustración y las emociones fuertes en el trabajo?

¿Cómo controlar la ira, frustración y las emociones fuertes en el trabajo?

Las personas no pueden llegar a experimentar su máximo potencial y no van a estar bien emocional y físicamente si no realizan primero una limpieza, refuerzo y optimización de sus bases emocionales, considera el experto en Programación Neurolingüística, Alejandro Ramos.

Por Revista Summa

El 25% de la población mundial padece actualmente trastornos de ansiedad, frustración, estrés o depresión, según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), y 1 de cada 4 personas sufrirá alguno de estos trastornos en algún momento de su vida.

Estas emociones mal manejadas pueden generar ataques incontrolables de ira o agresividad en las personas, que, en muchos casos, han llevado a situaciones lamentables como asesinatos o causarles lesiones muy graves a otras personas.

De acuerdo con el experto en Programación Neurolingüística, Alejandro Ramos, la ira es una emoción cotidiana en la vida de toda persona que se da como consecuencia de diferentes situaciones como problemas personales que generan frustración o cansancio, envidias e inseguridades, recuerdos traumáticos, situaciones en las que no aceptamos lo que está ocurriendo o incluso determinadas personas cuya forma de actuar nos molesta. También a veces tenemos unas expectativas determinadas que al no ser cumplidas nos producen frustración y pueden desencadenar en ataques de ira o agresividad.

Según Ramos, todas estas situaciones se pueden dar tanto dentro de nuestra vida personal como en la laboral, por lo que es sumamente importante poder saber controlar estas emociones de forma efectiva. Pero, ¿cómo se puede lograr esto?

Para el experto en Programación Neurolingüística, se pueden aplicar cinco sencillas técnicas que ayudan a eliminar del inconsciente cualquier emoción de ira, agresividad, frustración, ansiedad, u otra emoción fuerte.

  1. Retroalimentación y visualización creativa: Después de haber vivido un episodio de ira, tendemos a ignorar lo ocurrido, si nos detenemos a repasar ese momento detectamos en qué fallamos y cómo nos hubiese gustado actuar. Debo visualizar por 21 días ese comportamiento adecuado que deseo tener en esa situación específica. Con esto, se logra modificar el patrón de conducta.

  1. Replantear mi lenguaje: Las palabras tienen un gran poder. Por ejemplo, cuando me digo: “yo soy mecha corta”, “soy enojón”, “soy muy explosivo”, al usar esta estructura de oración me estoy definiendo yo mismo desde el ser y no como una conducta, por lo que replantear la oración de forma en que reconozco que tuve determinado comportamiento, pero que lo voy cambiando, funcionan mucho para modificar ese comportamiento hasta eliminar cualquier ataque de ira o agresividad que pueda tener.

Las frases que se pueden empezar a utilizar son, por ejemplo: “Conforme pasan los días, la ira pierde fuerza en mi”, “He tenido episodios de ira muy fuertes en el pasado, pero cada vez son menos frecuentes”, por ejemplo.

También a la hora de que una persona le habla a otra, normalmente le dice: “Eres muy violento”, pero lo correcto, para cambiar su comportamiento, debería decirle: “Te comportas como una persona violenta”. Conforme cambie mi lenguaje a la hora de referirme a mí mismo también cambiará mi comportamiento.

  1. Respiración guiada: Este ejército invita a sentir por medio de una respiración relajada, hacer consciente las sensaciones de todas las partes de mi cuerpo. Es muy efectiva para bajar los niveles de estrés e irá de forma inmediata. Para esto se utiliza la técnica conocida como respiración 5×5, la cual consiste en Aspirar durante 5 segundos, Retener el aire durante 5 segundo, Exhalar durante otros 5 segundos, y finalmente mantenerme sin aire durante otros 5 segundos. Eso debe realizarse durante 5 veces seguidas. Lo recomendable es hacerlo todas las mañanas al iniciar el día.

  1. Anclas: Son una de las herramientas más utilizadas y consiste en tres momentos que contrastan con la situación que quieres cambiar.

Por ejemplo: tuviste un ataque de ira y luego sientes que esto lo provocó la falta de paciencia. Cierras los ojos, buscas en tus recuerdos hasta llegar al momento de tu vida en dónde te sentiste lleno de paciencia. Cuando llegas a este momento, los debes sentir, visualizar y escuchar al máximo, hasta que sientas que estás viviendo nuevamente ese momento donde te sobreabunda la paciencia. Hay que ponerle color a la escena, recordar los sonidos, y percibir todas las sensaciones, ya que esta técnica funciona con todos los sentidos de las personas, lo que permite percibir esa realidad a través de los 5 sentidos. En este proceso aprieta el nudillo. Luego vuélvelo a hacer un par de veces más evocando el sentimiento de paciencia. Cuando te encuentres en una situación que puede desencadenar la ira, aprieta el nudillo como lo hiciste antes para evitar ese ataque de ira. La mente ligará cuando aprietas tu nudillo al recuerdo de paciencia y llenará tu cuerpo de este estado. Apretar los nudillos funcionará como cuando oprimimos un botón, en este caso, que permitirá liberar esos pensamientos de paciencia, ya que al hacerlo modificará la química corporal para lograr lo que deseas, en este caso una conducta específica.

  1. Hipnopedia: Es un proceso de aprendizaje a través del estado de sueño, ya que en ese momento el cerebro está en ondas deltas por lo que la información accede con mayor facilidad al inconsciente.

Por ejemplo: graba con tu voz o la voz de un conocido que le tengas confianza y, principalmente, con quien tengas una excelente relación y  a quien le tengas mucho aprecio, frases como: “soy una persona ecuánime”, “tiendo a conservar la calma en cualquier situación”, entre otras. Busca complementar con frases que te llamen a la calma. Estas grabaciones deben reproducirse mientras duermas.

“En la actualidad, las personas están teniendo muchos problemas en el manejo de la ira, de la frustración y de emociones fuertes. Estas emociones tienen incidencia permanente en nuestras vidas porque no nos permiten cerrar ciclos de manera correcta. Estos ciclos abiertos evitan que las personas puedan comunicarse asertivamente con sus compañeros de trabajo, familiares o amigos, lo que provoca que todo se acumule e impacte negativamente en todas nuestras relaciones. Todo esto se va uniendo para provocar los trastornos que están afectando a gran parte de la población en la actualidad”, señaló Ramos.

Agregó que estas sencillas técnicas, pueden ayudar a que las personas tengan un cambio considerable en sus vidas de forma considera y rápida.

En este sentido, señaló el experto, las personas no pueden llegar a experimentar su máximo potencial y no van a estar bien emocional y físicamente si no realizan primero una limpieza, refuerzo y optimización de sus bases emocionales. “No podemos construir un edificio sobre cimientos débiles o que no han sido nivelados”, afirmó Ramos. “Estas técnicas ayudan a lograrlo”, dijo.

Un factor a tener en cuenta, y por lo que cada uno de nosotros debemos buscar formas de contener los ataques de ira,  es que entre más recuerdos y accesos al sentimiento que puede generar los ataques de ira tengo, este se vuelve cada vez más grandes y frecuentes.

“Normalmente cuando la persona accesa a un sentimiento de ira continuamente, ese patrón de conducta se va reforzando en  las mismas neuronas, creando un surco neuronal que se hace cada vez más ancho, lo que hace que se acceda cada vez más rápido el sentimiento. El cerebro no analiza, sólo sabe que evocas el sentimiento, como consecuencia llegarán a ti ataques de ira más frecuentes y duraderos. Por esto es muy importante aplicar técnicas que me permitan eliminar de mi inconsciente cualquier situación que este provocando estos ataques”, afirmó Ramos.

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