Walter Duer / Corresponsal en Argentina
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¿Se imagina hacer cualquier trámite en una oficina pública sin tener que esperar horas en interminables filas? ¿Sueña con renovar su licencia de conducir sin sufrir con burocracias y demoras innecesarias? ¿Perdió su documento de identidad y la sola idea de ir a buscar el duplicado le da escalofríos?
Pues bien, el concepto de “Gobierno Digital”, adoptado cada vez por más municipios en distintos lugares de América Latina, trata precisamente sobre el uso de las tecnologías de la información con el objetivo de transformar la manera como se relacionan los gobiernos y los ciudadanos. El objetivo final es crear un Estado moderno y eficiente, capaz de prestar servicios al mismo nivel que las empresas privadas.
“Las corporaciones son propensas a utilizar tecnología para ser más productivas -sostiene Alfonso Mazzarelli, gerente de Desarrollo de Negocios en Tecnologías Avanzadas de Cisco Sudamérica Sur-. Los gobiernos, en general, siempre se situaron unos pasos más atrás”.
Cisco fue uno de los participantes, como patrocinador, del VIII Encuentro Iberoamericano de Ciudades Digitales, realizado del 13 al 15 de junio en Mendoza, Argentina. El evento, convocado por AHCIET (Asociación Hispanoamericana de Centros de Investigación y Empresas de Telecomunicaciones) y el Gobierno de la mencionada ciudad, incluyó foros y talleres sobre desarrollo de las ciudades digitales, innovación tecnológica al servicio de la modernización de las mismas, administración electrónica, alfabetización digital y aplicaciones en las áreas de salud y turismo, entre otras. Mazzarelli insistió en que “no es posible implementar este cambio sin la voluntad política de hacerlo”. Los beneficios de ser digital
¿Qué propone el gobierno digital? “Incrementar el acceso en las relaciones entre los gobiernos, las personas y los recursos disponibles”, según explica Mazzarelli, quien agrega que, además, propone “una mayor productividad de los recursos, la posibilidad para los gobiernos de dar mejores servicios y de mostrarse que están en continua acción, en movimiento”.
Desde un punto de vista práctico, consiste en “sacar” a la gente de las oficinas públicas y que puedan hacer sus trámites, por ejemplo, a través de internet. Esto involucra desde trámites sencillos, como pagar un impuesto, hasta situaciones complejas, como la renovación de un pasaporte o la inscripción de un hijo en el Registro Civil correspondiente.
Por supuesto que las instancias más avanzadas, las que involucran documentación, requieren un paso previo: la instauración de los mecanismos de firma digital, lo cual permite que dos partes intercambien mensajes contractuales o legales que tienen la misma validez que si se hubiese estampado una firma autógrafa sobre los documentos equivalentes en papel. Dichos mensajes deben cumplir con tres requisitos: identidad (certifica al autor), integridad (garantiza que el contenido no fue modificado entre su emisión y su recepción) y no repudiación (el emisor no puede negar su autoría).
De esta manera, si puede garantizarse, por ejemplo, que la persona que está tramitando la inscripción de su hijo es, en efecto, uno de los padres del niño, el trámite puede pasar a terrenos virtuales sin inconvenientes. Vale aclarar, de todas formas, que el gobierno digital está en una etapa de germinación, por lo que aún falta tiempo para que estos trámites de mayor complejidad queden realmente digitalizados.
La experiencia local
En Costa Rica se está llevando a cabo un proyecto de gobierno digital que cuenta con socios tecnológicos de la altura de Cisco, Microsoft, Intel, ICE, el Banco de Costa Rica y HP, entre otros.
Alicia Avendaño, directora de la Secretaría Técnica Gobierno Digital, sostiene que “el proceso de modernización e innovación de la administración, comienza enfocándose en los problemas relacionados con el alto costo de operación del Estado, que lo convierten en ineficiente e inefectivo; por ello se propone unas líneas estratégicas de actuación para mejorar el servicio al ciudadano”.
El proyecto contempla dos componentes: uno de largo plazo, que consiste en planificar una agenda digital de país, la cual se construirá mediante la participación concertada de representantes institucionales y del sector privado, teniendo 15 proyectos a desarrollar en 2007. Dentro de los principales se destaca el portal Gobiernofacil.go.cr, que provee acceso integrado a toda la información, trámites y servicios que ofrecen las entidades públicas en sus propias páginas en internet. También los servicios de solicitud, renovación y reposición de licencias y solicitud de pasaportes en 30 puntos de servicio del Banco de Costa Rica, y la posibilidad de efectuar el pago en línea de las multas de tránsito y los costos de emisión o renovación de las licencias. Este esquema disminuyó el tiempo de servicio en la solicitud de pasaportes de cuatro horas a media hora y redujo los costos para el ciudadano a menos de la mitad. En el caso de las licencias, el tiempo cayó de tres horas a 15 minutos y los costos se redujeron a un cuarto.
No se detiene
También se está trabajando en una ventanilla virtual de pago de servicios públicos, un centro de atención en asistencia de trámites al que se podrá acceder desde diferentes canales (teléfono, internet, chat, correo electrónico), una ventanilla electrónica de servicios migratorios, para los empleados extranjeros de empresas inversionistas y exportadores.
Tico Compras, por su parte, es un sistema electrónico de compras y contratación de bienes y servicios, que permite el encuentro de compradores públicos con los proveedores del Estado. Su objetivo es garantizar elevados niveles de transparencia, eficiencia y uso de tecnologías en las transacciones públicas, beneficiando así a empresarios, entidades de gobierno y ciudadanía. También hay planes de capacitación para servidores públicos, de crear una infraestructura tecnológica para responder adecuadamente al nuevo modelo, de alfabetización digital y de promoción de cafés-internet (para promover el acceso de la población a internet), entre otros.
¿La misión final de todos estos proyectos? Así lo define Avendaño: “Proveer servicios eficientes y de calidad a los ciudadanos y empresas, para agilizar y hacer más transparente la gestión pública; con el fin de promover la competitividad y productividad del país y mejorar la relación del gobierno con los ciudadanos, mediante el uso creativo de las tecnologías digitales”.
Propuestas para ganar
Durante el encuentro en Mendoza se entregaron los galardones del IV Premio Iberoamericano de Ciudades Digitales. Participaron 53 municipios aspirantes de Argentina, Chile, Ecuador, Brasil, Colombia, Guatemala, Costa Rica, México, Uruguay y Bolivia.
Los ganadores fueron Guadalajara, México (en la categoría Ciudad Grande); Manizales, Colombia (Ciudad Mediana), y Pimampiro, Ecuador (Ciudad Pequeña). Iván Paredes Valenzuela, alcalde de esta última, explicó: “Le damos a nuestros pobladores un servicio de liquidación de rentas internas, que les permite estar al día con sus obligaciones sin necesidad de trasladarse regularmente a la capital provincial”.
Además, se entregaron dos premios especiales, uno en la categoría de E-inclusión, que fue para Minas Gerais, en Brasil. “Entre otras cosas, cruzamos información para detectar qué chicos están fuera de la escuela”, indicó Roberto Cezar de Carvalho, responsable del proyecto. “Así, hacemos búsquedas de la familia de esos chicos y promovemos la vuelta al colegio, disminuyendo los índices de criminalidad y de violencia, asociados directamente con la deserción escolar”.
El otro premio fue para la categoría Discapacidad, ganado por Santiago de Cali, Colombia. “Hemos incluido un software en nuestro portal municipal que ayuda a navegar a las personas no videntes”, señaló Gilber Corrales, coordinador del Proyecto Infocalis, de la ciudad colombiana. Este proyecto también incluyó la instalación de kioscos virtuales en distintos puntos de la ciudad de fácil acceso para personas en sillas de ruedas. ¬