Daniel Zueras
El objetivo inicial para cerrar el año 2007 en el istmo es llegar a 471 tiendas. Wal-Mart está presente en América Central, con diversos formatos y marcas, en Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica. A principios de año eran 417, en lo que ellos llaman “estrategia multiformato”. El crecimiento estimado en número de tiendas es, pues del 12,95%. Wal-Mart posee el 51% de Wal-Mart Centroamérica. El 49% restante se lo reparten equitativamente entre Grupo Paiz y Grupo Uribe, con la opción del gigante estadounidense de adquirir una participación adicional en el futuro.
Los formatos con los que cuentan en nuestros países son supermercados (Paiz, La Despensa de Don Juan, La Unión y Más x Menos), hipermercados (Hiper Más e Hiper Paiz), tiendas de descuento (Despensa Familiar y Palí) y bodegas (Maxi Bodega).
La importancia del grupo en la economía centroamericana es indudable, como lo demuestra el hecho de contar con 24.000 trabajadores en la región, que ascenderán a 25.000 en el transcurso del presente año. Estos números lo convierten en uno de los diez principales empleadores del área. Por otra parte, las cifras parecen confirmar que el haber plegado velas en Estados Unidos (en la convención anunciaron un alto en la estrategia de crecimiento en el Norte) no va a afectar la operación centroamericana.
El mexicano Ignacio Pérez, presidente de Wal-Mart Centroamérica, aseguraba que en Centroamérica “nos visitan semanalmente seis millones de clientes”. El hecho de que América Central sea una zona heterogénea —cinco países distintos, con cinco monedas y cinco legislaciones diferentes— no amedrenta a los directivos de la cadena, pues ven que se trata de una zona “con crecimiento poblacional y económico”, y a la que además la entrada en vigor del DR-Cafta (Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos) le va a dar un fuerte empujón. Pérez no entró a valorar un escenario en el que Costa Rica quedara eventualmente fuera del mismo.
Otro dato a resaltar es la importancia de Wal-Mart en la balanza comercial de nuestros países, siendo el principal importador desde la región, con US$300 millones en productos que salen anualmente hacia las tiendas de Estados Unidos. El país más beneficiado es Nicaragua, que a través de la cadena exporta cada año US$130 millones (más del 40% del total), principalmente en el rubro textil. Además, hay fuerte movimiento de ventas intrarregional, especialmente en el sector cárnico. El año pasado comenzó la venta de piña costarricense a los diversos modelos de Wal-Mart en Estados Unidos, con 250 contenedores inicialmente.
Desarrollo agroindustrial
Uno de los programas que viene funcionando con éxito en Costa Rica y Nicaragua (desde hace más de 25 años en el primero de los casos), se ha comenzado a implementar en el resto de países de la región, creciendo de Sur a Norte del istmo. Pérez explica que “se establecen vínculos de confianza con pequeños productores agricultores y ganaderos. Ellos nos suplen de sus productos y nosotros tecnificamos sus operaciones, con lo que alcanzan niveles de producción acordes al mercado”. Se trata de productos perecederos, surtidos a las tiendas cercanas por parte de estos productores. De esta manera, se busca estabilidad en el surtido, y Pérez resalta que los acuerdos monetarios “se dan según tendencias de precios, sin intermediarios”. Las ventajas del proyecto de cara al consumidor, a juicio de la cúpula de la cadena estadounidense, es la suplencia permanente, calidad uniforme o los precios competitivos. “Estamos comprometidos con la calidad y, además, creemos en regresarle a la comunidad, porque la comunidad nos recibe bien”, explica Pérez.
Un año después de su entrada, el presidente de Wal-Mart Centroamérica asegura que “no nos sentimos nuevos en la región, ya que nuestras distintas marcas han estado presentes durante muchos años”.
Bud Walton Arena, pabellón de los Razorbacks de la Universidad de Arkansas, 6:30 a.m. La música atronando a todo volumen con una banda de rock. “Están locos estos romanos”, diría Obélix, que traducido a esta situación sería “están locos estos gringos”, por parte de la delegación de prensa centroamericana desplazada hasta el “Estado natural” para tal fin.
En la presentación de la gala participó el cómico Sinbad, quien bromeó constantemente con los directivos de Wal-Mart, en tanto Jordin (última ganadora de “American Idol”) y Jennifer López realizaron actuaciones estelares, todo ello entremezclado con los discursos de los directivos de la cadena, críticas y alabanzas de los accionistas, e interacción del público (unas 10.000 personas), empleados de Wal-Mart a lo largo y ancho del mundo, con representación centroamericana incluida.
Así hasta las 11:30 a.m. aproximadamente, hora de recoger los bártulos para los trabajadores de la cadena (no así para la prensa). A buen seguro, al llegar a sus hoteles se tomarían unas claras de huevo para relajar su garganta, porque los chillidos del público a lo largo de buena parte del evento (cada vez que nombraban a uno de sus países o de sus formatos de cadena) se debieron oír hasta en la India, donde por cierto Wal-Mart acaba de poner sus ojos para seguir con su estrategia de expansión, que le ha llevado hasta el momento a 13 países del orbe.