CARTA DEL EDITOR
Última Actualización: Abril 1st, 2008 - 15:07:33

Adiós
Octubre 5, 2007, 12:45


Enviar artículo por e-mail

Nunca me han gustado las despedidas. A  veces, cuando era pequeño, después de pasar unas maravillosas vacaciones junto  con mis primos, me escondía cuando llegaba la hora de partir. Odiaba tener que  decirle adiós al hermoso tiempo que habíamos pasado juntos.
  Varias décadas después tengo un  sentimiento parecido. Tras cuatro bonitos años en Summa he decidido aventurarme  en nuevos proyectos con todo el atractivo y riesgo que esto conlleva.

Ha sido una decisión meditada y sólo el  tiempo dirá si fue acertada o no. En cualquier caso, tomada con la conciencia  tranquila, que es lo más importante porque Summa está en su mejor momento. Es  una revista conocida y reconocida en todos los rincones de América Central. Sin  duda, es la revista de mayor prestigio y circulación de la región. Haber puesto  mi granito de arena para que fuera así me llena de orgullo y de felicidad.

La envidiable posición de Summa hacía  mucho más difícil salir, pero a veces uno debe dar ese paso natural de  independizarse y tener una parte, aunque sea pequeña, de algo todavía por  construir. Hay que salir del nido para probar la capacidad de vuelo. La  comodidad no siempre es buena. Como bien dijo el astronauta tico, Franklin  Chang, “siempre hay alguien que te ayuda a llegar adonde quieres ir”.

Pero antes de eso, y como de bien nacidos  es ser agradecidos, quiero dar las GRACIAS a varias personas que sin ellas hoy  no sería lo que soy. En primer lugar mi enorme gratitud con Ronald Sauter y  Jorge Gutiérrez, presidente y gerente general de Summa. Hace cuatro años  acogieron con mucho entusiasmo la idea propuesta de relanzar la revista. En  estos 1.461 días que han pasado no me ha faltado ni un segundo su apoyo y  ayuda. Y eso siempre lo tendré presente. También tengo cariño al pequeño pero  gran equipo editorial: les agradezco su trabajo, y más aún su lealtad, a Rocío,  Vanessa y Dani, y, aunque ya no están en Summa también a Karla y Juan Pablo  porque también pusieron su gran dedicación en que Summa hoy sea lo que es.

Hay dos personas con las cuales me siento  en deuda y me han demostrado ser grandes amigos: Ernesto Castegnaro, presidente  de BAC, y Fernando Leñero, gerente general de Aldesa, que son dos grandes  caballeros. Me siento feliz de su amistad y sé que siempre podré contar con ellos.  Medio en serio medio en broma, cuando sea mayor quiero ser como ellos. Los  admiro y quiero mucho.

Y también gracias a los lectores, a las  críticas que nos ayudan a ser mejores y a los halagos que nos ayudan a aumentar  nuestro ego.
  Antes de acabar quiero hacer una mención  especial a Ivannia Mora (q.e.p.d.). Juntos emprendimos este hermoso proyecto  hace justamente cuatro años, aunque se nos fue, queda su memoria y el hermoso  recuerdo que todos tenemos. Algún día, espero, nos reencontremos.

La vida me ha enseñado que las despedidas  son cotidianas y nunca sabemos si son definitivas o no. Mientras tanto, damos  gracias a Dios por permitirnos vivir la vida que desgraciadamente sólo  valoramos cuando la perdemos.

Alberto Labadía
Editor en jefe
alabadia@revistasumma.com


Inicio del artículo
Tel: (506) 2204-7444 / 2204-7596 :: Fax: (506) 2204-7606 :: San José Costa Rica, Calle 11 Avenida central y Segunda. :: © 2004 Revista Summa Derechos Reservados.